Oaxaca, Oax.- La vida en México en las postrimerías del siglo XIX e inicios del siglo XX, era tan rígida que comulgaba con el liberalismo del siglo XVIII, el de las ideas de Augusto Comte (1789-1857), filósofo burgués del poder francés aun cuando éste emanaba de la revolución Francesa, idea repetida hasta convertirse en una ideología conservadora, que sólo defendía sus propios  intereses, el lema de Comte fue “El amor como principio, el orden como base y el progreso como fin.”

Así nació la predicación de la libertad absoluta con una  frase “No hay orden sin progreso ni progreso sin orden” convirtiéndose en lo que éste filósofo Francés llamó  “La religión de la humanidad” idea traída a México y aceptada por los mexicanos, entre ellos Gabino Barreda (1818-1881), que tomo del positivismo únicamente la educación “Ordenando al hombre se ordena la sociedad” decía éste educador nacido en Puebla, al fin y al cabo el liberalismo después de su triunfo sobre la iglesia y el militarismo, no podía éste dejar de velar por la educación del pueblo mexicano, porque era por lo que se había luchado y había logrado cambiar el orden social, fue así como la educación dejo de ser religiosa y se convirtió en laica, Juárez la haría gratuita y laica.

En el Porfiriato (1882-1911) se quiso recuperar la burguesía, mediante los “científicos”, como se le llamaba al grupo de amigos, entre ellos el Istmeño llamado el diamante Rosendo Pineda, el Tlaxiaqueño Emilio Pimentel  que fue gobernador (1902-1911) e intelectuales como Justo Sierra y financieros del Porfiriato como José Yves  Limantour y Romero Rubio (suegro).

Por lo que la Revolución Mexicana de 1910 no tuvo una filosofía liberal como la de 1867 y sí  hubo precursores frente al malestar económico del país, estos fueron dos tipos: uno al que llamamos periodistas anti reeleccionistas y el otro de los democráticos, de donde surgieron figuras como el Lic. Castillo Velasco, distinguido  Oaxaqueño que defendió el indigenismo contemporáneo, como diputado constituyente de 1857 y ministro de educación en el gobierno de Benito Juárez.

Oaxaqueños periodistas lo fueron Ricardo y su hermano Enrique Flores Magón, verdaderos precursores, hombres de principios que actuaron  al lado de Juan Enrique Sarabia, Librado Rivera y Antonio Y. Villareal, que participan con las ideas más avanzadas de la época, en la historia de México, vemos como con el plan de Iguala se consuma la independencia; con el plan de Ayutla la reforma se abre camino y triunfa y la Revolución Mexicana  abre su fase violenta con el Plan de San Luis Potosí, sin embargo fueron cinco las etapas históricas de la Revolución Mexicana; en el siguiente orden, programa del partido liberal (1906), plan de San Luis Potosí (1910), Plan de Ayala (1911), Plan de Guadalupe (1913), y el Plan de Agua Prieta (1920) por lo que en la suma de estos planes si esta contenido casi todo el pensamiento de la revolución.

El pasado martes 20 de noviembre los Mexicanos conmemoramos la Revolución Mexicana, son 108 años del inicio de este movimiento, que arrastro al país a una guerra cruenta, sangrienta, donde al final vimos el quítate tú, para ponerme yo y todo fue el inicio, de una crónica anunciada, en una entrevista o en lo que algunos llaman conferencia entre el presidente Porfirio Díaz y el periodista americano James Creelman, publicada en el número 3, volumen XIX del “Pearson´s magazine, en Nueva York, en el mes de marzo de 1908; dice José López Portillo y Rojas (elevación y caída de Porfirio Díaz. -pág. 36 editorial Porrúa S.A- segunda edición 1975.” Por conducto de MR. Creelman anuncia el presidente su intención decisiva de retirarse del poder y predice a México un porvenir de paz bajo instituciones libres. Historia del hacedor de una nación.  -hasta aquí, López Portillo- no fue una simple entrevista, fue una publicación que llamó la atención y la curiosidad del mundo, una edición extraordinaria, con dos banderas nacionales y al centro el escudo nacional, un retrato de Porfirio Díaz y como pie de foto un lema “El Presidente Porfirio Díaz, creador y héroe del México moderno”, tenía entonces 77 años de edad,  era el amo de México sentado  en su sillón oficial, en su residencia oficial “El Catillo de Chapultepec” donde el Oaxaqueño paseó durante un cuarto de siglo, quiero pensar que la clave del interés por el poder de la clase media esa que él creó Don Porfirio Díaz ya que estas fueron sus palabras “Puedo separarme de la presidencia de México sin pesadumbre o arrepentimiento, pero no podre mientras viva, dejar de servir a este País”, hablaba del México que conocía, que había construido, con mano dura y no el México bronco, que despertaría Francisco I. Madero con su libro y lucha electoral “La sucesión presidencial”, libro que era la continuación del periódico “El demócrata”, vocero del club político que Madero fundó en 1905, con el nombre de  “Partido democrático independiente”, en donde Francisco Indalecio “Acta de nacimiento” fe de bautismo Ignacio – publicó su primer artículo “vox populi, vox dei”-.
Este libro sostenía la necesidad de que México se incorporara al régimen de la democracia, invitando al pueblo a renunciar a su apatía y a que tomara parte en la lucha cívica, en este libro también se lee un Madero moderado pues aceptaba que don Porfirio Díaz se reeligiera, con tal de que aceptara el viejo general que libremente se eligiera a un vicepresidente.
Fue muy rápido lo que aconteció ya que del discurso se pasó al mitin y a la organización, creándose los partidos anti reeleccionistas en San Pedro, Coahuila, en Torreón y en la hoy Ciudad de México, surgieron nuevos nombres en la política, verdaderos hombres, democráticos Francisco I. Madero, Emilio Vásquez Gómez, Luis Cabrera, Federico González Garza, Roque Estrada y el oaxaqueño José Vasconcelos Calderón, nombrado a los 28 años de edad secretario del partido y es el autor del lema de este “Sufragio efectivo, no reelección”.
En 1909 se realizó la primera gira política de México, en su historia democrática, Madero vino al estado de Oaxaca, reuniéndose en la ciudad Oaxaca de Juárez con un grupo de demócratas en la casa del Lic. Juan Sánchez, en la contra esquina del Templo de las Nieves (Morelos #1102 y Pino Suarez) el día 10 de diciembre de 1909, a la postre, algunos de los concurrentes a esa reunión serian diputados constituyentes concurriendo a la ciudad de Querétaro el 5 de febrero de 1917;  mencionaré a continuación a los oaxaqueños Leopoldo Payan (1872-1950), Porfirio Sosa Cisneros (1879-1970), Crisóforo Rivera Cabrera (1880-1955), Juan Sánchez (1889-1932), José Manuel Herrera (1890-1933), José F. Gómez (1892-1924), Celestino Pérez y Pérez, éste último, fue el antepenúltimo diputado en fallecer (1894-1982), y así aun cuando fue electo por Nochixtlán, el general Manuel García Vigil (1882-1924), renunció en 1918  como diputado  y el 15 de diciembre de 1920, tomó protesta como Gobernador del Estado de Oaxaca.
Solo gobernó 4 años y siempre ausente de Oaxaca, era sustituido por Flavio Pérez Gasga, se casó en el templo de la compañía de Jesús, siendo gobernador, a iniciativa de él se debe la constitución particular del estado (1924) y fue en Rincón Antonio fusilado el 19 de abril de 1924 por apoyar la revolución de la Huertista a la que se sumó el 13 de diciembre de 1923, en el gobierno del Estado le sucedió el general Onofre Jiménez, quien fue derrocado por el grupo político del Lic. Genaro V. Vásquez el 7 de noviembre de 1925.

Oaxaca, Oax., a 25  de Noviembre de 2018.
Jorge Alberto Bueno Sánchez.
Cronista de la Ciudad de Oaxaca.
Miembro de la S.M.G.E.
Miembro del S.C.M.