Compensación universal 2019 (principio pro personae)

Pues bien, después de la tan anunciada eliminación de la figura de la compensación universal, mediante decreto por el cual se expidió la Ley de Ingresos de la Federación   para el ejercicio fiscal  de 2019, publicado el viernes 28 de diciembre de 2018, en el Diario Oficial de la Federación, en su artículo 25 fracción VI, inciso a), de dicha Ley,  se reguló lo siguiente:

“… ….-VI. Para los efectos de lo dispuesto en los artículos 23, primer párrafo, del Código Fiscal de la Federación y 6o., primer y segundo párrafos, de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, en sustitución de las disposiciones aplicables en materia de compensación de cantidades a favor establecidas en dichos párrafos de los ordenamientos citados, se estará a lo siguiente:

a) Los contribuyentes obligados a pagar mediante declaración únicamente podrán optar por compensar las cantidades que tengan a su favor contra las que estén obligadas a pagar por adeudo propio, siempre que ambas deriven de un mismo impuesto, incluyendo sus accesorios. Al efecto, bastará que efectúen la compensación de dichas cantidades actualizadas conforme a lo previsto en el artículo 17-A del Código Fiscal de la Federación, desde el mes en que se realizó el pago de lo indebido o se presentó la declaración que contenga el saldo a favor, hasta aquél en que la compensación se realice. Los contribuyentes que presenten el aviso de compensación, deben acompañar los documentos que establezca el Servicio de Administración Tributaria mediante reglas de carácter general. En dichas reglas también se establecerán los plazos para la presentación del aviso mencionado.

Lo dispuesto en el presente inciso no será aplicable tratándose de los impuestos que se causen con motivo de la importación ni a aquéllos que tengan un fin específico..-… …”

Modificándose mediante  el señalado inciso a), de la fracción VI, del artículo 25 de la Ley de Ingresos  de la Federación  para el ejercicio fiscal  de 2019, la figura de la compensación universal que desde 1 de julio de 2004, mediante el artículo 23 del Código Fiscal de la Federación, permitía que los contribuyentes obligados a pagar mediante declaración pudieran compensar las cantidades que tuvieran a su favor contra las que estuvieran  obligados a pagar por adeudo propio o por retención a terceros, siempre que ambas derivarán de impuestos federales distintos de los que se causarán con motivo de la importación, y los administrara la misma autoridad y no tuvieran un fin específico, incluyendo sus accesorios.

Compensación universal en mención,  que se estableció con la finalidad de permitir a los contribuyentes la recuperación inmediata de las cantidades que tuvieran a su favor de un impuesto contra las cantidades que estuvieran obligados a pagar por adeudo propio o por retenciones a terceros en otros impuestos, lo que además permitía a la administración tributaria reducir el número de solicitudes de devolución y, por lo tanto, una reducción de los costos operativos relativos a estos trámites.

Resaltando, que a partir del 2005, se modificó el artículo 6o de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, para permitir que los saldos a favor manifestados en las declaraciones, se pudieran recuperar mediante su compensación contra otros impuestos, además de mantener los mecanismos de acreditamiento contra el impuesto a cargo de los meses siguientes o mediante una solicitud de devolución.

Comentando con los amables lectores de la presente colaboración, que la modificación de la figura de la compensación universal para el presente ejercicio fiscal de 2019,  en sustento de la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 2019, se debió  a que si bien es cierto, que dicha figura  representó una simplificación administrativa, también permitió espacios para prácticas de evasión fiscal.

Aduciéndose en la exposición de motivos de la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 2019, que la tendencia de los montos de las compensaciones que los contribuyentes han aplicado en los últimos años ha sido creciente; que la tasa de crecimiento promedio de las compensaciones de los saldos a favor del IVA es mayor que la tasa de crecimiento promedio del monto de saldos respecto de los cuales se solicita su devolución; que dichos saldos a favor del IVA se compensan contra pagos que deben realizarse del Impuesto Sobre la Renta por adeudo propio o enteros que deben realizarse de impuestos retenidos; que los mencionados saldos a favor se originan por la aplicación del acreditamiento de impuestos que fueron trasladados al contribuyente en los gastos o en las inversiones que realizan, acreditamiento que corresponde a impuestos causados previamente y que debieron ser enterados al fisco por parte de sus proveedores, lo que en muchas ocasiones no ocurre así, ya sea por una evasión lisa y llana del impuesto a pagar, o bien, porque se realizan acreditamientos ficticios soportados por comprobantes fiscales de operaciones inexistentes, que dan lugar a los saldos a favor que posteriormente se compensan contra otros impuestos, sin existir una revisión o autorización previa por parte de la autoridad; y, que para combatir esas prácticas de evasión fiscal se hace indispensable limitar la compensación abierta entre los diferentes impuestos.

Aduciéndose también en la exposición de motivos de la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 2019, que se estima conveniente que la compensación se aplique únicamente respecto de adeudos propios del contribuyente, sin incluir los que deriven de retenciones a terceros, ya que la carga impositiva no recae sobre el patrimonio del contribuyente y por ello, deben ser efectivamente enterados al fisco.

Siendo el caso, que en puntos de vista de un servidor, las razones anotadas, pueden ser muy válidas para la modificación de la figura de la compensación universal mediante  el señalado inciso a), de la fracción VI, del artículo 25 de la Ley de Ingresos  de la Federación  para el ejercicio fiscal  de 2019, que quedó supeditada a los documentos que los contribuyentes acompañen  al aviso de compensación que presenten, los cuales se establecerán  o darán a conocer  por el Servicio de Administración Tributaria mediante reglas de carácter general, estableciéndose en dichas reglas los plazos para la  presentación del aviso de compensación. 

Modificación de la figura de la compensación universal en mención, que en análisis financieros de  muchos contribuyentes,  se tiene que les afectará notablemente en su flujo  de efectivo, en la medida  que tendrán que destinar recursos  para pagar impuestos federales  que antes  compensaban  con sus saldos a favor del Impuesto al Valor Agregado, además de hacer frente a sus gastos fijos, como  lo es, el pago de rentas de sus establecimientos, el pago a sus proveedores de bienes y servicios,  el pago de nóminas,  entre de otros; teniendo que realizar los trámites de devolución  de sus saldos a favor del Impuesto al Valor Agregado, que esperemos que para el presente ejercicio fiscal sea lo suficientemente ágil y sin tantas trabas,  que en años anteriores obligaba a agotar medios de defensa que en no pocas ocasiones resultaban desfavorables a los contribuyentes.

Por lo pronto, ha trascendido, que con el fin de evitar una “cascada de amparos” en contra de la modificación de la figura de la compensación universal a que hago cita, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, decidió diferir un mes la puesta en marcha de esa modificación, que se hará efectiva a partir del primero de febrero de 2019.

Resaltando un servidor desde mi muy particular punto de vista, que la compensación universal regulada en el artículo 23 del Código Fiscal de la Federación, desde el 1º de julio de 2004; y, artículo 6o de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, a partir del 2005, sigue plenamente vigente, en la razón que hasta esta fecha,  dichos artículos no se han modificado y/o reformado para hacerlos congruentes con la modificación  que de dicha figura se realiza mediante  el señalado inciso a), de la fracción VI, del artículo 25 de la Ley de Ingresos  de la Federación  para el ejercicio fiscal  de 2019, sin que sea dable, que para resolver la incompatibilidad entre estas normas, deba atenderse al principio jurídico de que la ley posterior deroga a la anterior en las disposiciones que se opongan a ella, conocido en nuestro sistema mexicano como derogación tácita, en razón del hoy vigente principio de “INTERPRETACIÓN PRO HOMINE O PRO PERSONAE”, que se encuentra regulado  en el segundo párrafo del artículo 1º de nuestra Constitución Política Federal en los siguientes términos: “Las normas relativas a los  derechos humanos  se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia  favoreciendo en todo tiempo  a las personas la  protección más amplia”. Derivado de lo cual, sugiero que dependiendo del contenido y alcance de las reglas de carácter general que publique el Servicio de Administración Tributaria,  mediante las cuales  se den a conocer los documentos que los contribuyentes acompañen  al aviso de compensación que presenten, en términos de la modificación de la compensación universal referida, para el presente ejercicio fiscal de 2019, sobre las bases a que se hacen cita en el párrafo que antecede, y otras también suficientemente sólidas, ya desarrolladas por un servidor y su equipo de abogados, se promueva en legal tiempo y forma juicio de amparo indirecto en contra del indicado inciso a), de la fracción VI, del artículo 25 de la Ley de Ingresos  de la Federación  para el ejercicio fiscal  de 2019 y reglas de carácter general correspondientes, por advertirse desde yá la violación de derechos humanos vigentes en favor de los contribuyentes.

FRANCISCO  FERRER SANTOS
ABOGADO  TRIBUTARIO
f.ferrer@fervel.com.mx

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