Cordura. Emilio Montero Pérez, alcalde de Juchitán de Zaragoza, en Oaxaca, entregó las llaves de la ciudad a Jesucristo. El edil de Morena estuvo arropado por la mayoría de los integrantes de su cabildo y directores de área y acompañado por organizaciones cristianas. El acto fue censurado por la comunidad, que por cuestiones religiosas lo consideró una afrenta. El edil llamó a “orar por las situaciones tan críticas que estamos viviendo en nuestro municipio”. Días previos y posteriores a la jornada de oración lo que se le cuestiona no sólo es encabezar un acto religioso, sino utilizar recursos públicos. Alcalde, para ello existen los sacerdotes. Su misión es terrenal. No se haga.