El Presidente AMLO llega a sus primeros 100 con jonrones como austeridad

Batea jonrones, también abanica

 

REFORMA 
Cd. de México 
La popularidad de AMLO

Con el combate al huachicol y a la corrupción, así como la austeridad en la administración pública, como sus principales divisas, el Presidente Andrés Manuel López Obrador llega hoy a los primeros 100 días de gestión al frente del Gobierno de México.

Pero también lo hace marcado por la preocupación de las calificadoras crediticias, que han alertado sobre el futuro económico del País.

A tropezones, el nuevo Gobierno implementó con Pemex y las Fuerzas Armadas un plan contra el robo de combustibles, el cual provocó desabasto en buena parte del País y pérdidas millonarias a la industria y el comercio.

En este marco, la explosión de un ducto en Hidalgo terminó en una tragedia que dejó 135 muertos. Ese fue el momento más crítico de la actual administración.

La aprobación, por unanimidad, de la Guardia Nacional en el Congreso también ha generado señales encontradas, pues aunque fue producto de negociaciones -con la Oposición y organizaciones civiles-, genera dudas sobre una posible militarización del País.

En espera de que este nuevo agrupamiento entre en funciones, la inseguridad y la violencia no cede en entidades como Tamaulipas, Guanajuato, CDMX, Edomex y Chihuahua.

En los primeros 100 días de gestión, la paridad peso dólar se ha mantenido estable, se ha impulsado la inversión pública y los indicadores de confianza del consumidor muestran señales favorables.

Sin embargo, las expectativas de crecimiento a futuro bajan y las calificadoras financieras modifican las perspectivas de deuda para Pemex y CFE, mientras conflictos como los de la CNTE, en Michoacán, y las huelgas, en Tamaulipas, amenazan la inversión privada.

En ese escenario, los Consejos Coordinador Empresarial y Mexicano de Negocios pactaron con el Gobierno para impulsar un crecimiento promedio del 4 por ciento en el sexenio y acabar con la pobreza. A cambio, la condición del Presidente fue que también se acabe con la corrupción.

“Hagamos historia, nosotros le ayudamos”, dijo el presidente del CCE, Carlos Salazar, al Mandatario.

“Le tomo la palabra en sus dos propuestas. Trato hecho”, respondió el Presidente, durante la toma de posesión del CCE el pasado 27 de febrero.

En su desempeño, López Obrador ha mantenido el estilo que impuso en su campaña: la crítica y la confrontación hacia sus adversarios.

Ahora, como Mandatario, ha descalificado a sus opositores, a quienes llama “ternuritas”, y a otros poderes y entes autónomos, como la CRE, el INE y el INEE.

Con la creación de los superdelegados y el estilo de sus giras entró en confrontación con los Gobernadores, quienes han sido abucheados y humillados en los actos organizados por la Presidencia.

Aunque el tabasqueño dice respetar a quienes llama conservadores, ha ido al choque con Acción Nacional, entre otros temas, por las indagatorias en torno a la caída del helicóptero en el que murieron la Gobernadora de Puebla, Martha Érika Alonso, y el Senador Rafael Moreno Valle.

En sus primeras acciones de Gobierno, modificó el esquema de distribución de programas como las Estancias Infantiles y los refugios para mujeres víctimas de la violencia.

La decisión ha generado protestas, mientras la Administración ya reparte miles de millones de pesos en programas sociales que han sido calificados como clientelares.

López Obrador arranca con bateo fuerte, pero también abanica y comete errores. Y a pesar de un inicio de contrastes, sus niveles de popularidad se mantienen altos.López Obrador arranca con bateo fuerte, pero también abanica y comete errores. Y a pesar de un inicio de contrastes, sus niveles de popularidad se mantienen altos.