Aceptación, el gran reto

El fundamento esencial de cualquier moneda, sea real o virtual es sin lugar a dudas la aceptación, sin aceptación simplemente no puede funcionar.

Las monedas han ido cambiando a lo largo del tiempo; antiguamente se pensaba que el dinero valía por el metal que contenía (monedas de oro y plata en circulación); posteriormente hubo un cambió y se creyó que tener un respaldo en oro o metales equivalente al dinero circulante (que ya no era de oro y plata) era lo que le daba valor a la moneda, sin embargo ese patrón también fue eliminado hace algún tiempo; y llegamos así, al dinero fiduciario, que no es más que una garantía de aceptación, es el papel y moneda que no vale en sí mismo y que tampoco tiene un respaldo en oro, pero que representa un cierto valor que es aceptado por las personas porque tiene el respaldo legal del Gobierno que lo emite.

Si lo vemos en retrospectiva siempre ha sido la aceptación. La aceptación es lo que le da valor al dinero, no el material del que está hecho, ni el respaldo económico equivalente que pueda tener, ni ninguna otra cosa más.

El tema de la aceptación como fundamento esencial es cada vez más claro. Y ahora con el surgimiento de las cryptomonedas se puede ver todavía más. En las monedas virtuales las personas “aceptan” darle un valor a un elemento que incluso no tiene un respaldo Estatal de ningún Gobierno, pero que gracias a la tecnología las personas pueden “ponerse de acuerdo” y darle esa aceptación.

La aceptación en general se refiere a aceptar su existencia y origen, aceptar su valor, aceptarlo como medio de pago, aceptarlo como medio de intercambio, etc, etc. Y es precisamente la aceptación la raíz del éxito de una cryptomoneda, que las personas la usen (acepten) y por ello se vuelva popular extendiéndose cada vez más.

Un modelo todavía más novedoso y puro está a punto de surgir.

Si la aceptación lo es todo, porque no ir más allá, dar el salto y enfocarse ahí precisamente, es decir; actualmente la creación de las cryptomonedas se basa en el concepto de la minería (Proof of work ó Proof of stake), en donde en ambos casos, las personas ponen a disposición de la “red de la cryptomoneda” equipo de cómputo para resolver cálculos matemáticos y son “premiados” por ello con monedas virtuales que se van creando. El problema de ello es que la “competencia” entre mineros es cada vez más despiadada y requiere equipos de cómputo más y más sofisticados y costosos, y ya ni hablemos del gasto energético contaminante que producen; pero que al final de todo no abona nada en sí mismo, a la aceptación y popularización de la moneda digital.

Un concepto de minería más adecuado, menos costoso y que verdaderamente contribuye a la aceptación y en última instancia a la popularización de la cryptomoneda, es lo que yo llamo “Uptake Proof” o Prueba de aceptación / Prueba de consumo.

El Uptake Proof a diferencia del Proof of Work (Pow) y del Proof of Stake (Pos) se basa en “minar” a través del propio uso de la cryptomoneda y recompensa precisamente a quien la usa y la acepta (consume).

Entre más use una persona la cryptomoneda, más dinero va “minando” y al final mayor aprecio se le va dando por los propios usuarios y así se aceptará de forma más generalizada, creándose un círculo virtuoso sin fin. No será necesario contar con equipos de cómputo costosos y la minería tampoco estará restringida a unos cuantos, haciéndola precisamente más democrática y más aceptada.

Por ejemplo, bajo el Uptake Proof un usuario puede “minar” por descargar la aplicación y registrarse en ella, por pasar cierto tiempo dentro de la aplicación, por realizar cierto número de transacciones y por ciertos montos, por invitar a sus amigos (ampliando la red de la cryptomoneda), por comprar directamente activos virtuales, etc., etc., etc.

Esta forma de minar con Uptake Proof, la veremos aplicada en muy poco tiempo, se los digo de muy buena fuente!

* Enrique Alejandro Toro Torres
 

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