Las cartas son distractores

Juan Manuel López García.
“Acudir a un distractor en política es ruindad” Manolo

La carta que López Obrador le envío al Papa para que se disculpe por los hechos ocurridos durante la conquista es una fatuidad en las tres acepciones que la Real Academia de la Lengua Española da a esa palabra: “Falta de razón o de entendimiento. Dicho o hecho necio. Presunción, vanidad infundada y ridícula”. Se ha escrito mucho sobre la conquista española en América, en el libro Historia de la Iglesia en México (Porrúa, 1974) José Gutiérrez Casillas afirma: “Los excesos que se cometieron en las conquistas no los puede justificar nadie. Los reprendieron los Sumos Pontífices de la época y las leyes españolas de siempre. Por lo que hace a los eclesiásticos de entonces, todos ellos nacidos en España, con verdad se puede decir que protestaron enérgicamente”.
Señala que los tres primeros frailes franciscanos que vinieron fueron Juan Dekkers (Tecto), Juan van de Auwera (Aora) y Pedro van de Moere (fray Pedro de Gante), quienes salieron de su convento en Gante, Bélgica, en tres meses cruzaron el Atlántico, y en diez días llegaron de Veracruz a Tenochtitlán (septiembre de 1523) y en pocos meses levantaron la primera escuela en Nueva España. Fray Pedro de Gante escribió, “… mi oficio es predicar y enseñar día y noche. En el día enseño a leer, escribir y cantar; en la noche leo doctrina cristiana y predico. Por ser la tierra grandísima, poblada de infinita gente, y los frailes pocos, recogimos en nuestras casas a los hijos de los señores principales para instruirlos en la Fe Católica, y que después enseñen a sus padres… De ellos tengo a mi cargo en esta ciudad de México al pie de quinientos o más”. Fray Pedro era pariente cercano del emperador Carlos V y trabajo casi cincuenta años en favor de los indígenas. Gutiérrez Casillas resalta que fray Juan de Zumárraga, primero obispo de México, promovió la fundación de la Universidad, introdujo la imprenta en América, fundó numerosas escuelas para atender indígenas, el Colegio de San Juan de Letrán para mestizos, inició el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco; y al mencionar la labor de otros misioneros destaca a don Vasco de Quiroga, gran protector de los indígenas quien se adelantó varios siglos a su época al fundar escuelas, hospitales, talleres, almacenes y haber fomentado la agricultura y la industria en Michoacán. Está comprobado que los misioneros no solo enseñaban religión sino que ayudaban a los indios para que aprendieran las artes, se dedicaran al cultivo del campo y los protegían de los malos tratos que les daban los amos, los capataces, y sobre todo los calpisques (indios que recaudaban tributos).
La labor de la Iglesia en México no debe ser ignorada ni menospreciada ya que como dice Gutiérrez Casillas “los mexicanos encontramos en la Historia Eclesiástica una de las fuentes de nuestra nacionalidad, ya que gran parte de nuestra cultura, de nuestra unificación y de nuestras más legítimas glorias, no son sino emanaciones de un hecho innegable: la España del siglo XVI, que a su vez no fue sino el reflejo patente de la obra de la Iglesia en Europa”. El reclamo que hizo al Vaticano López Obrador por la excomunión de Hidalgo y Morelos, los actores de la Primera Transformación (según el guion obradorista) es una burla, ¿el presidente se va a disculpar con el Vaticano por el hecho que Juárez, el líder de la Segunda Transformación, desposeyó a la Iglesia de sus bienes?, ¿acaso va a reclamarle al Vaticano el contenido anti religioso de la Constitución de 1917, las persecuciones, incautación de templos, el asesinato de decenas de sacerdotes y la guerra contra los cristeros durante la Tercera Transformación?
El cinismo de exigir una disculpa al Papa por los supuestos abusos de la Iglesia en contra de los indios es demencial ya que el mismo López Obrador ha lucrado –y sigue lucrando- con Nuestra Señora de Guadalupe, la “Virgen Morena”, al haber impuesto el nombre de Morena al partido político que fundó con el objetivo de manipular la religiosidad y devoción guadalupana del pueblo mexicano. La carta al Vaticano demuestra que el presidente y su esposa, la pareja presidencial “juntos haremos historia”, pretenden reescribir o deformar la historia, para lograrlo no necesitarán modificar la Constitución ya que el nuevo evangelio de Morena quedará incluido en los libros de texto gratuito en los que serán adoctrinados los niños de la Cuarta Transformación (a diferencia del presidente Cárdenas que estableció en el artículo 3º. el carácter socialista de la educación).
El contenido de esa carta refleja la falta de razón de quienes exigen esa disculpa, la vanidad de sus redactores (redactora, o sea sus esposa según parece) demuestra su obstinación por dividir cada vez más a los mexicanos y su soberbia les impide entender lo ridículo de su pretensión.
Como la misiva dirigida a España fue una innecesaria confrontación, acusar sin elementos reales, dividiendo, operando así el gobierno a base de ocurrencias y pobre Olguita Sánchez Cordero pide respeto por abucheo al presidente si quien se la pasa insultando  hasta a la prensa, y no digamos a sus ,detractores. Es nítido por tanto que no están cuajando bien los planes del presidente, por la cual las cartas son distractores.
Jugadas de la Vida.
A una persona le llevaría más de mil 800 años ver todos los videos que existen hasta la fecha en Youtube.
Twitter: @ldojuanmanuel

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