Oaxaca Oax. Lunes 6 de mayo de 2019. – Casi 30 mil hectáreas de selva virgen de los Chimalapas han sido consumidas por el incendio que inició el pasado 14 de abril, arrasando con todo tipo de animales y poniendo en riesgo la vida de decenas de jaguares, tapires, pumas, más de 150 especies de mamíferos, más de 360 especies de aves y de 50 de reptiles.

Victor Rosas Vigil, director del santuario del jaguar, comentó que hace unos días recibió una llamada de auxilio del comunero “Rosalino”, de la selva de los Chimalapas ante la impresionante afectación que están experimentando, ya que el siniestro corta los corredores biológicos del jaguar. Informó que el primer corredor baja de Tamaulipas por la costa del océano Atlántico y el segundo baja desde Sonora por el Pacifico y ambos se confluyen en la referida selva; de ahí parten hacia la península de Yucatán y el corredor mesoamericano avanza a Panamá hasta Brasil Empatanal.

Dijo que la región del Istmo de Tehuantepec es un embudo, un intercambio genético, la variabilidad de las especies, siendo para los pueblos originarios que los corredores biológicos se conserven. En el caso del jaguar, llega a recorrer 500 kilómetros cuadrados y se consideran 30 felinos aproximadamente que pudieran morir quemados, otros se tienen que desplazar hacia otras zonas pobladas por mas jaguares, entonces entran en competencia por la alimentación, el territorio y se dan las muertes biológicas. En 2017 el Jaguar fue declarado patrimonio cultural intangible del Estado de Oaxaca y es considerado como un dios de las culturas mesoamericanas.

Por su parte Manelí Olivera Martínez, consultor ambiental y asesor de diversas organizaciones de la sociedad civil en México, declaró que en los Chimalapas está la selva más importante de Oaxaca y una de las 2 más importantes del país junto con la de Calakmul en la zona de Campeche y Yucatán. Son más de 450 mil hectáreas de selvas, bosques de pino, selvas bajas, medianas; una zona única en Norteamérica.

Se estima que en una sola hectárea de selva pueden vivir más de 200 especies de fauna silvestre y más de 900 especies de plantas, de ahí la riqueza de los Chimalapas. Lo que se quema es la zona de transición de los bosques de pino con selvas tropicales, donde existe mayor endemismo y presencia de especies únicas que no se encuentran en otras partes del mundo.

Los Chimalapas brindan a México y al mundo servicios ecosistémicos, que son la captación de agua de lluvia para las cuencas ideológicas del Golfo y del Pacífico y si se destruyen, las captaciones disminuirán en el caudal ecológico. La situación actual es muy grave porque se están quedando sin cubierta natural y al quemarse la hojarasca, troncos y doceles de los árboles, se incrementan las emisiones de efecto de gases invernadero para la atmósfera y se incumplen tratados internacionales de las convenciones de cambio climático.

Los incendios son totalmente impredecibles por los riesgos que implica el combate y por las condiciones atmosféricas de alta vulnerabilidad en el Istmo que es donde se generan los ciclones y tormentas tropicales año tras año. Afecta las conexiones de la Chinantla, Villa Alta, zona Mixe con las selvas tropicales y áreas protegidas de Chiapas. En este caso el gobierno ha sido rebasado y se necesitan de forma inmediata herramientas, víveres como alimentos enlatados y agua embotellada.