“El diablo le tiene bronca a México” indica el Papa Francisco en referencia a la inseguridad y violencia existente, con el respeto que merece la expresión y quién lo dijo, la bronca que tenemos por la inseguridad se deriva entre otras muchas cosas de la incapacidad, corrupción, politización de la ley, tolerancia extrema, diálogo mal entendido, conveniencias partidistas y políticas, infiltración criminogena, relajamiento de las normas, temor y compromisos para gobernar, falta de valores y principios, malformación individual y colectiva…

El diablo en el averno se regocija y bosteza… Mientras tanto en México los hombres, mujeres y niños se mueren acribillados, mutilados, torturados, se permite que se mancillen las instituciones garantes de nuestra soberania y se pierde el tiempo excusando y justificando el no poder o querer hacer nada como mal patológico del Estado Mexicano.

La Bendición se dará cuando se muestre el coraje y la convicción ética, moral y social de cambiar conductas y la certeza gubernamental de actuar con determinación y vigor enmarcado en el Estado de Derecho para contener, reducir y hasta erradicar por fin esta oleada criminal longeva además de creciente que padecemos como parte cotidiana de una convivencia virulenta, sangrienta y trágica donde los intereses son más grandes que la ley, la impunidad, la permisividad, la falta de orden, la ausencia de la vergüenza profesional y la indolencia hacen que la reincidencia se de como doctrina, no satánica pero si de mentes criminales obsesivas que toman ventaja organizada ante estrategias oficiales desorganizadas, empíricas e improvisadas, el tiempo pasa y la delincuencia se aprovecha, es el momento de cambiar lo reactivo por lo preventivo y proactivo, los gobiernos se van, las generaciones se mueren, pero los ejemplos y las convicciones quedan cuando se dio la intención y se hizo el esfuerzo, más vale morir de pie que arrodillados ante la delincuencia…

Ningún Gobierno puede pecar de ingenio porque eso sí sería su propia maldición… En lo que si coincido con el Papa Francisco en referencia al Demonio es en el sentido de que el robar y traicionar al pueblo, ni el diablo lo debe o puede perdonar… México requiere y exige vivir en paz y en armonía con seguridad y libertad, donde nuestros derechos sean producto del cumplimiento de nuestras obligaciones… México es único y es nuestro no lo ¡¡¡Perdamos!!!… (Tte. Manuel Guzmán)