Apple hace los equipos más seguros del mundo. Al menos, esa es la creencia popular.

Sin embargo, cada vez más, los modelos Android son tan difíciles, si no es que más complicados de acceder, como un iPhone, según las órdenes de búsqueda y fuentes forenses de la industria.

Una orden desenterrada por Forbes, detalló un caso en el que unos policías tomaron un teléfono LG –que tiene sistema operativo Android– luego de abalanzarse sobre un presunto narcotraficante, Ángel Angulo, quien se presume, vendió metanfetaminas a un policía encubierto. Desde el arresto de Angulo, la policía obtuvo el teléfono dentro de su Ford Mustang, aunque la orden de cateo no especificó qué modelo de LG, era.

Los policías consiguieron el LG en enero y tenían el permiso de abrir el dispositivo, ya fuera por desbloqueo facial con el rostro de Angulo o poniendo su dedo en lector de huellas del celular. Pero los agentes del Departamento de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), no fueron capaces de encontrar la manera de evadir la pantalla de bloqueo con sus herramientas y técnicas forenses actuales.

Ahora han solicitado una prórroga de 120 días para acceder al dispositivo, según un formato de la ATF. (No se registró ninguna representación legal para el acusado. El Departamento de Justicia de EU no respondió a la solicitud de comentarios al momento de la publicación).

Fuentes de la comunidad forense le contaron a Forbes que el sistema operativo de Google se ha vuelto más seguro, y que en ocasiones, demasiado fuerte para que la policía (o cualquiera con acceso directo a un Android) pueda acceder. “Algunos dicen que los iPhones son menos seguros”, dijo una de estas fuentes, miembro de un gran proveedor forense.

Google como Apple, ha estado agregando continuamente características de seguridad a Android, dijo Vladimir Kalatov, CEO (director ejecutivo) de Elcomsoft –un proveedor ruso de servicios forenses–. A lo largo de los años, una de las actualizaciones clave de Android sigue siendo Secure Startup, que encripta todo el almacenamiento interno del dispositivo con el fin de que los datos dentro de este solo puedan ser accesibles para alguien que cuenta con una contraseña u otra forma de autenticación, como el rostro o las huellas digitales. 

La fuente anónima resaltó que una cantidad considerable de recursos va destinada a la penetración de las defensas del sistema operativo de iPhone, y una vez que un hackeo funciona en un dispositivo iOS, debería funcionar en todos los demás. No se puede decir lo mismo de Android, ya que su sistema operativo está fragmentado entre las actualizaciones caseras de los fabricantes y en sus innumerables modelos. Si un oficial de policía o un profesional forense encuentra la manera de ingresar a un Google Pixel, por ejemplo, este mismo hackeo podría no funcionar en ningún otro dispositivo. 

“Mientras algunos teléfonos Android pueden ser desbloqueados usando métodos genéricos, cada modelo que sale podría contener características únicas que requieren un acercamiento más personalizado”, dijo Peter Sommer, profesor de análisis forense digital en la universidad de Birmingham City en Reino Unido. “Además hay casos de teléfonos Android que han sido altamente modificados para obtener mayores características de seguridad”. 

El problema de la seguridad de Android es de carácter urgente para Huawei, el mayor fabricante mundial de teléfonos con este sistema operativo, que está configurado para perder el acceso a las actualizaciones de seguridad de Google en dispositivos más nuevos. Esto se debe a la prohibición del gobierno de Trump, con referencia a que, las empresas estadounidenses hagan negocios con el gigante de las telecomunicaciones chino. 

Aunque, en algunos casos, iPhone todavía triunfa sobre Android. Cuando Forbes probó una gama de sistemas de reconocimiento facial de teléfonos Android, hubo claras disfuncionalidades en la seguridad de la tecnología en los diferentes dispositivos. Una cabeza impresa en 3D fue capaz de abrir todos los celulares Android usados en esta prueba, pero funcionó mucho más rápido y en todas las condiciones de luz en un OnePlus 6, mientras que los teléfonos Samsung y LG fueron más difíciles de desbloquear. Forbes también probó el reconocimiento facial de Apple con la cabeza falsa. Y en este caso, resultó impenetrable.

Fuente: Forbes