Juan Manuel López García. 

“En Tijuana se pasará de defender la dignidad a celebrar el pragmatismo, así es la vida, los intereses siempre triunfan sobre los ideales, y las necesidades sobre los valores” Manolo

El presidente de la República había convocado a líderes políticos, gobernadores, altos funcionarios públicos y líderes sociales de todos los sectores a una reunión en Tijuana “en defensa de la dignidad de México y en favor de la amistad con el pueblo de los Estados Unidos”, antes de cancelar Trump las medidas arancelarias y a las amenazas que de manera sistemática nos hizo. Ahora bien, tras acuerdo de no proceder la imposición de gravámenes, López Obrador insistió en “celebrar triunfo” en un mitin este sábado por la tarde. En lo dicho, lo que quiere AMLO es encabezar lo que le encanta, un acto populista, y sus seguidores, como autoridades por conveniencia asistirán, a “defender la dignidad de México”.

No entendemos los que discernimos, el entusiasmo porque le cumplimos todo lo que quería Trump y en noventa días nos vuelven a evaluar, y así el gobierno de AMLO disipó el peligro arancelario, a un costo muy alto, acaso imposible, preparémonos a rechazar la siguiente amenaza, que sin duda vendrá.

 Qué bueno que se realice esa reunión, que bien que el mundo se entere que los mexicanos queremos preservar valores históricos y defender la soberanía nacional; qué malo que se tenga que hacer en respuesta a decisiones políticas claramente contrarias a nuestra nación que exhiben lo endeble de nuestras instituciones, la debilidad de nuestra economía, y sobre todo, la forma desorientada y errática como AMLO ha dirigido el tema migratorio., recordar que desde su campaña envió mensajes a los migrantes centroamericanos en el sentido de que México sería un “santuario” para ellos. Incluso les ofreció visas de trabajo. El crecimiento del flujo de migrantes comenzó a ser utilizado por Trump para hacer política. Amenazó varias veces con cerrar la frontera, aumentó el número de agentes migratorios, los reforzó con soldados, mandó colocar alambre de púas e incluso cerró carriles de las garitas, ninguno de estos mensajes reiterados de Trump fue atendido por el gobierno mexicano. Siguió dejando pasar a los migrantes, se saturaron las estaciones migratorias y muchos de los migrantes se violentaron en medio del caos.

Hubo conversaciones discretas entre los gobiernos de México y Estados Unidos. Los mexicanos prometieron ponerse las pilas y comenzaron a realizar deportaciones, pero esto no fue suficiente ni satisfacía a Trump, que siguió aprovechando la situación. Para Trump, esto siempre fue un tema para impulsar su reelección. Recuerde informado (a) lector (ora) que cerró el gobierno durante más de un mes para obtener recursos para el muro. Y no ha dejado de acusar a los Demócratas de ser indolentes con la migración indocumentada. Las cifras de detenidos en la frontera sur de Estados Unido no dejaron de crecer. México ya había dejado de hablar de ser un “santuario” de migrantes, pero el flujo seguía subiendo. Este año han entrado entre quinientos y setecientos mil migrantes indocumentados, tratando de llegar a Estados Unidos.

Durante el encuentro en Washington, la delegación mexicana aceptó algo que dijo no aceptaría: unir los temas de comercio y migración. Recuérdese que el día que Trump hizo su anuncio de fijar el arancel, el gobierno mexicano acababa de enviar el TMEC al Senado para su ratificación. Washington se salió con la suya. Sacó del gobierno mexicano el compromiso de aplicar su propia ley migratoria, algo que México debió haber hecho por cuenta propia. El gobernó mexicano tuvo que ceder y ya no lo oirán hablar más sobre “santuarios” para migrantes.

Trump además presumió que sacó el acuerdo de que México comprará más productos agrícolas estadounidenses, además de atender las preocupaciones de Washington sobe flujos migratorios. Así la victoria es de Trump. Logró lo que quería. México se salvó (nos salvamos todos los mexicanos) de la imposición de aranceles; lo cual habría sido un desastre, considerando que la economía ya está empantanada por la cancelación del aeropuerto de Texcoco y el manejo de Pemex. Vimos de cerca un camino al abismo. Ojalá se aprenda la lección de no pelearse con la realidad.

AMLO tendrá que cambiar su discurso para ser consecuente –y obsecuente- con los deseos de Trump, y por más que vaya a seguir hablando de “dignidad”, “legalidad” “defensa de la soberanía nacional”.

Desde una óptica cristiana se podría alabar el discurso de predicador evangélico de AMLO, pero resulta ingenuo pensar que con un mitin de notables mexicanos, se logrará convencer a Trump de dejar de amenazar a México postrándose Tijuana en cadena de oración.

Jugadas de la Vida

Seremos tercer país seguro, adiós a la autosuficiencia alimentaria que quería AMLO, compraremos más productos agrícolas a E.U.A, seremos su patrulla fronteriza, nos evaluarán en 3 meses (lo que no hacen aquí los maestros). ¿Ello amerita festejo?.

Twitter: @ldojuanmanuel