Los cazadores son originarios de Canadá y acudieron a un safari para matar a al menos dos leones.

Una pareja besándose frente a una cámara ha causado indignación en todo el mundo, pero no es ni la muestra de afecto ni la fotografía lo que provoca la molestia sino el hecho de que ellos son cazadores que posan tras un león muerto.  

Según han informado activistas y medios internacionales, el felino fue asesinado por la propia pareja de origen canadiense que se dedica a la taxidermia y dedica buena parte de su tiempo libre a la caza.  

En las imágenes que fueron subidas a redes sociales, puede verse también a una leona que habría muerto del mismo modo que el animal antes mencionado, dentro de un safari sudafricano diseñado para estos fines.  

Al respecto, los activistas alertan sobe la creciente tendencia de la “caza enlatada”, canned hunt en inglés, que consiste en matar a animales que fueron criados en cautiverio y son en gran medida indefensos por las condiciones en las que viven.

Cazar a medida

La “caza enlatada” ha generado polémica no sólo por el hecho del asesinato de animales cuyas especies en algunos casos se encuentran en peligro de extinción, sino porque fomenta la crianza de ejemplares con el único objetivo de cobrar fuertes cantidades de dinero por matarlos.

Los precios por un tour de este tipo varían según el animal elegido para la caza, por una jirafa cobran alrededor de 60 mil pesos (3 mil dólares), 50 mil pesos (2 mil 500 dólares)por una cebra y otras cifras desconocidas por leopardos, leones, rinocerontes y elefantes.  

Las fotografías de los cazadores fueron publicadas en el perfil de la empresa Legelela Safaris que ofrece esta clase de recorridos y actividades. 

Fuente: SDP Noticias