José Estefan Acar fue un incansable impulsor de la cultura nacional, especialmente en su tierra: Oaxaca, el lugar que no sólo dio cobijo a sus padres recién llegados de Líbano, sino que ante su majestuosa belleza, aprendió a “amar profundamente a México,” dijo en su última entrevista para El Popular, diario imparcial de Puebla el pasado 17 de junio.

Tenía 84 años, de los cuales, 47 fue promotor del festival “Oaxaca en México”, a través del cual llevó a productores, artesanos, artistas y todos aquellos que forman parte de la comunidad cultural oaxaqueña, a diferentes estados para celebrar las tradiciones de su tierra.

Pieza fundamental de la cultura, especialmente en el centro sur de México, José Estefan compartió en vida que su edad nunca le impidió recorrer y promover las bellezas de nuestro país, pues la vitalidad de sus anhelos siempre se reflejó en las ganas incansables de promover la diversidad cultural de México.

“Todas las personas deben darse la oportunidad de vivir como más les guste, y sobre todo sin hacerle mal a los que le rodean,” decía. Y esa fue la filosofía de vida y que le hizo llegar a su edad con la vitalidad, ánimo y alegría que siempre le caracterizó.

“Mi secreto es no hacerles daño a las demás personas, darle la oportunidad a todo el mundo, porque todos tienen derecho a vivir.”

“Es importante que antes de pensar en irnos a otro país, tengamos amor por el nuestro. Si estamos en Puebla, estamos cerca de Oaxaca, y así sabremos lo que es México. Antes de pensar en ir al extranjero hay que saber cómo es aquí, eso debemos conocerlo y sentirlo”.

Fuente: EL POPULAR