Cual espectros chocarreros dos cándidos morenistas y un camaleónico priista han empezado a cabalgar con su necedad de ligar la candidatura para el próximo relevo gubernamental. Creen avanzar entre golpes bajos e intrigas palaciegas.

       Me dicen que en esto andan el senador Salomón Jara, el director del Inpi, Adelfo Regino Montes y hasta el inicuo camaleón de mil colores -ha brincado por todos los partidos- Benjamín Robles Montoya “cara sucia”.

       Dado que en política todo es signo y señal, hay que ver que a ninguno le han permitido ponerse en el ESCAPARATE durante las visitas del presidente López Obrador.

         En cambio, el más visto en los flancos del presidente en cada visita es Raúl Bolaños Cacho Cue. Hay que tener presente que este senador es del Verde el partido que, como comodín aliado, ha colaborado para muchas jugadas del presidente como el hecho de tener mayoría en la Cámara alta.  

       Raúl se anima mientras los de Morena y el del PT, se entrampan entre el golpeteo político tenaz. Por ejemplo, los cercanos a Jara nomás no quitan el dedo del renglón en la siguiente acusación: El “cara sucia”, dicen, fue el autor del libelo donde supuestamente descubren que Jara por ser un político “de gran envergadura”, recibió 150 mil pesos del Ayuntamiento de Salina Cruz para realizar ahí un evento político.

      Una jugada muy burda, sin duda. A como está redactado el papelucho, pudo haber sido autoría de Cesar Morales Niño fiel amanuense del “cara sucia”. Por cierto, el chilango traído de Michoacán, por más que diga que es oriundo de Matías Romero ni siquiera lo dejaron acercarse durante la visita presidencial.    

TERROR EN SAN JACINTO AMILPAS

        Acostumbrados al saqueo fácil del presupuesto municipal como lo hicieron los perredistas que durante 24 años manejaron el Ayuntamiento de San Jacinto Amilpas, un grupo de funcionarios, exfuncionarios y exempleados, insiste en medrar de la misma manera. A eso obedece el conflicto que mantiene en ascuas no solo a las autoridades municipales, también al pueblo. Han manoseado tanto el problema que ahora deriva en actos de verdadero terrorismo. Al menos, dos regidores han recibido amenazas con cabeza de cerdo en su domicilio. La toma del palacio municipal y las advertencias de incendiarlo están latentes.

       El caso de mayor escándalo fue el pasado domingo cuando un grupo de seguidores de Mónica intentó boicotear una exposición en ese pueblo lanzando bombas de humo. Unos dicen que la policía municipal los reprimió, otros que contrataron pandilleros para desestabilizar. Lo real es que la confrontación social está tocando límites.

       Algunos miembros del Cabildo me confirman que el centro del problema está en la naturaleza conflictiva de la perredista y ahora regidora por el PSD, Mónica Morales Bernal. Aunque tiene formación perredista se ligó con Manuel Pérez Morales dueño, digo dirigente de lo que fue el PSD quien le vendió la idea de ser candidata a presidenta municipal. Dado al descrédito de este partido y su propietario, Mónica perdió, pero logró colarse en esta administración como regidora de igualdad de género.

       Me dicen que esta dama fue despedida del anterior Ayuntamiento, pero heredó el problema a la actual administración. El  expresidente municipal, efectivamente, la cesó, pero no dejó el dinero que deben pagarle por indemnización como lo ordena el Tribunal Federal Electoral. En igual situación están otros quince empleados y funcionarios que han entablado juicios laborales muchos de los cuales datan del 2010.

       Entre todos pretenden liquidaciones por más de 5 millones. La falta de pago ha originado conflictos políticos, jurídicos y un enredo colosal contra la actual edil Yolanda Santos y todos sus concejales, con excepción de la regidora de Hacienda, Gisela Pérez aliada de Mónica.

 DIVIDE HASTA AL CONGRESO

         El conflicto ha dividido al cuerpo edilicio, la toma del palacio municipal, violencia y actos de verdadero terrorismo de parte de los inconformes que encabeza la regidora de igualdad de género quien quiere indemnización de 700 mil pesos en una sola presentación. El asunto ha llegado al Congreso (el peor) del estado pero también allí divide. El diputado Jorge Villacaña presidente de la Comisión de Gobernación, se ha pronunciado por la revocación de mandato de la presidenta Yolanda Santos, pero la mayoría Morenista dice que la propuesta “no pasará”.

       El Ayuntamiento despacha en un domicilio particular, el palacio sigue tomado, Los impuestos locales no fluyen porque la misma Mónica, confabulada con el anterior director del Instituto Tecnológico, Juan Cruz Nieto (para eso utilizaba a los estudiantes) envió un grupo de alumnos para repartir en el pueblo volantes donde Mónica y cuatro expresidentes municipales, en nombre del pueblo, pidieron que nadie pagara tributaciones porque la presidenta Yolanda Santos “es una ratera”.