“Nada más complicado que tratar con mentes torvas, volubles” Manolo

Cada vez que un acontecimiento surge, se puede estar seguro que fue previsto para llevarse a cabo de esa manera”, habría dicho Franklin D. Roosevelt, presidente de Estados Unidos. En política nada es por casualidad y si también va de por medio ganar más poder, dinero y control territorial, esto alcanza cualidades de móvil para cometer cualquier atrocidad. Por ello llama la atención que en diversas entidades del país se estén presentando situaciones de la más diversa índole, pero que, curiosamente -ajá-, coincidentemente -terminan favoreciendo los intereses del partido gobernante y de su líder único.

Demos un vistazo. Casualmente, en Puebla murió en un accidente aéreo la pareja política más importante de esa entidad y que era adversa al proyecto central; tras nuevas elecciones, hoy gobierna a ese estado un morenista del calado del ex senador Miguel Barbosa, que esta semana que culminó se “voló la barda” al reconocer su inspiración “en un filósofo contemporáneo, humanista mexicano, estadista, un gran político el presidente Andrés Manuel López Obrador” (sic)

En Baja California “casualmente” le ampliaron de manera ilegal el periodo constitucional, de dos a cinco años, al gobernador electo… también de origen morenista. En Tabasco se creó expresamente una ley para apresar a manifestantes que bloqueen obras públicas, con lo que se allana, “casualmente”, el camino al proyecto petrolero presidencial de Dos Bocas, iniciativa que rechazan hasta pobladores del estado cuna del Presidente. Ahora hablemos de Jalisco. Ahí no ganó Morena el Gobierno estatal, y algo más: una serie de hallazgos financieros tumbaron recientemente al delegado plenipotenciario del gobierno central -por presunto favoritismo en ventas de medicamentos al gobierno-, personaje que habría sido mecenas del proyecto morenista en los últimos años. Y ahora, casualmente se desencadenó una oleada violenta en Jalisco que ya ameritó un desinteresado pronunciamiento de parte del señor de las conferencias mañaneras, quien se dice preocupado por la seguridad de entidad.

Con Peña Nieto expresó que el primero de sus compromisos sería “el combate a la corrupción” que fue alentador, pero esas aparentes buenas intenciones se estancaron en el legislativo y se esfumaron en su gobierno. A fines de ese sexenio se aprobaron las reformas constitucionales y las leyes que crearon el Sistema Nacional Anticorrupción, lo engorroso de sus disposiciones, las estructuras complejas que se diseñaron, su limitado ámbito de operación, la escasa utilidad para prevenir actos de corrupción (tarea que en las leyes abarca unos párrafos), y lo complicado de los procedimientos para sancionar responsabilidades administrativas auguraban el fracaso de este Sistema.

El proceso electoral del 2018 fue tema recurrente, el triunfo de AMLO no fue sorpresivo, sí lo fue que Morena haya logrado la mayoría en el Congreso lo que modificó los frenos y contrapesos del poder y le ha permitido al presidente imponer su agenda populista, ampliar su visión mesiánica, acrecentar su conducta autoritaria, modificar, ignorar, violar la legalidad, y destruir o debilitar instituciones. El presidente ha sido cauto para revelar cuáles son sus verdaderas intenciones durante y después de su sexenio, hasta ahora viene vendiendo el cuento de la Cuarta Transformación, pero seguro que en su fuero interno hay algo que va más allá que ejercer la presidencia en los plazos y condiciones que marca la Constitución.

Es evidente que López Obrador se está ocupando ya de preparar su reelección en el 2024 interpósita persona, y todo indica que está pensando en una mujer como próxima presidenta de México, dos de ellas ya realizan actos de precampaña, Claudia Sheinbaum y Beatriz Gutiérrez. Si el modelo que el presidente quiere imitar es Brasil la preferida será Claudia Sheinbaum, pero si lo que pretende es introducir el Chile de Allende, la candidata será su esposa Beatriz Gutiérrez Muller, ciudadana mexicana y chilena de estirpe allendista y simpatizante de la Unidad Popular, la coalición de socialistas y comunistas que en menos de tres años destrozaron la economía, la gobernabilidad y la convivencia en Chile y provocaron una cruenta dictadura militar.

Así las cosas, tener que hacer referencia frecuente al discurso presidencial y a las acciones del gobierno, y sobre todo, analizar la forma centralizadora, autoritaria y anticuada como pretende gobernar López Obrador, enturbia el cerebro, debilita el entendimiento y es un ejercicio estéril que provoca desaliento los vericuetos de López.

Jugadas de la Vida.

Cada una de las aspas giratorias de las turbinas de los sofisticados y lujosos aviones llamados Rolls Royce Jets, cuestan casi lo mismo que un carrazo Mercedes Benz nuevecito.

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Twitter: @ldojuanmanuel