En el segundo y último de los debates entre los tres aspirantes para dirigir al PRI, en el que la mayoría del tiempo se la pasaron con ataques, destacó la participación de Alejandro Moreno, pues a diferencia de Ivonne Ortega y Lorena Piñón, Alito se mostró más combativo, pero en propuestas. Y es que el exgobernador de Campeche apostó por un partido moderno y, lo más importante, que sepa ser un partido de oposición para transformarse en una alternativa para aquellos que buscan otra opción, pero con unidad interna. Además, dijo, familias y jóvenes serán los sectores a reconquistar. Dice el político que no se debe entender a los jóvenes, sino escucharlos.

Fuente: LA RAZÓN