CATÓLICO INSTRUIDO, NO SERÁ CONFUNDIDO

El pasado 14 de febrero la Arquidiócesis de Tlalnepantla dio inicio al Año Jubilar con motivo de los 500 años de la llegada de la Virgen de los Remedios a México. La bella imagen mariana llegó a la Nueva España en 1519, en manos de Juan Rodríguez de Villafuerte, un soldado del ejército de Hernán Cortés; es, por tanto, la escultura de culto mariano más antigua en toda Latinoamérica. La tradición narra que, a petición de Hernán Cortés, fue colocada en el Templo Mayor, pero en la Noche Triste fue escondida bajo un maguey y encontrada hasta 1540 por el indígena Juan Ce Cuautli; entonces los españoles ordenaron la construcción de un templo en su honor, el cual estuvo listo en 1575, en el actual territorio de Naucalpan, Arquidiócesis de Tlalnepantla, en el Estado de México, donde podemos ir a venerarla.

A esta advocación, tanto autoridades eclesiales, como civiles, recurrían para implorar su protección ante inundaciones, temblores, epidemias; por su parte, los indígenas y criollos recurrían más a la Virgen de Guadalupe; como bien sabemos, Don Miguel Hidalgo tomó la imagen Guadalupana como bandera de la lucha insurgente en 1810; en contra parte, el Virrey Francisco Xavier Venegas tomó a la Virgen de los Remedios como bandera de los ejércitos realistas y le dio grado militar; por ello desde entonces se le conoce como “La Generala”; al final de cuentas, al triunfar la causa insurgente, la Virgen de Guadalupe, se convirtió en el símbolo de unidad, llegando también a la conciliación los devotos de ambas advocaciones; tengamos presente que en ambos casos, se trata de la única y bendita entre todas las mujeres, Virgen María, quien es Madre de Dios y Madre Nuestra. La referida imagen de Nuestra Señora de los Remedios recibió la Coronación Pontificia en 1974, declarándola también Reina del clero diocesano; mientras que en 1991 fue proclamada Patrona de la Arquidiócesis de Tlalnepantla; y en 1999 su santuario fue elevado a Basílica Menor.

La Virgen de los Remedios es Patrona también de Ciudades de otros Estados, como Cholula, en Puebla, en donde se construyó sobre el Tlachihualtepetl (cerro hecho a mano) o la gran pirámide, un templo en su honor, que desde 1594 atesora una imagen que se dice fue traída en 1524 por Fray Martín de Valencia, uno de los doce primeros franciscanos que arribaron a México. Su celebración es de las más lindas y llamativas, pues la madrugada del día de su fiesta, los fieles trasladan su imagen al Exconvento de San Gabriel, en solemne procesión alumbrada por faroles.

Es también Patrona de varias comunidades de nuestro Estado, entre las que destaca Valdeflores, Zimatlán, lugar de gente cálida que con gran devoción, cada primero de septiembre rinde honor a la Madre de Dios, de quien jamás se ha oído decir que ninguno de los que acuden a Ella haya sido desamparado, pues nuestra Madre Celestial siempre está atenta para ofrecernos sus bendiciones y remedios. ¡Que así sea! 

LUBIA ESPERANZA AMADOR. 

lubia_ea@hotmail.com