REFORMA


Antonio Baranda 

Cd. de México (01 septiembre 2019).- Un total de 14 mil 606 jóvenes están en proceso de incorporación a la Guardia Nacional, señala el Primer Informe de Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Estos jóvenes serán de nuevo ingreso y se sumarán a los llamados elementos “veteranos” de la nueva fuerza de seguridad, que suman más de 58 mil a la fecha.

Para este 2019, el Gobierno federal se trazó como meta reclutar a 21 mil 170 jóvenes, por lo que lleva un avance de 69 por ciento.

Según el documento, del total de jóvenes en proceso de incorporación, 3 mil 93 son mujeres, cifra que representa el 21.2 por ciento del total.

“Esto refuerza el compromiso con la inclusión y la igualdad”, señala el Informe en el apartado titulado “Establecer la Guardia Nacional”.

De manera formal, el 30 de junio comenzó la primera fase operacional de la Guardia Nacional en 150 coordinaciones territoriales, de las 266 que habrá al final del sexenio.

“Así inició el despliegue de agentes de la Guardia Nacional hacia las áreas con mayor índice delictivo en el país”, refiere el Informe.

Como lo ventiló López Obrador en su mensaje en Palacio Nacional, la corporación cuenta con 58 mil 602 elementos, según datos actualizados al 13 de agosto.

El Informe recalca que estos efectivos “veteranos”, quienes pertenecían a las Policías Militar, Naval y Federal, tienen garantizado el respeto a sus derechos adquiridos, estabilidad laboral y seguridad social.

Construyen ‘compañías’ para GN

Como publicó REFORMA el 16 de julio, el Gobierno federal planea la construcción de 81 “compañías” o cuarteles para dar alojamiento a elementos de la Guardia Nacional.

Según el Primer Informe, el pasado 2 de julio inició la edificación de “compañías” en los estados de Guanajuato, Jalisco y Michoacán, considerados focos rojos.

De acuerdo con documentos oficiales, cada una de estas instalaciones tendrá capacidad promedio para 120 efectivos, por lo que en su conjunto darán cabida a 9 mil 720 efectivos.

La GN entró en funciones sin contar con infraestructura propia para operar en los estados ni alojar a todos sus integrantes.

Ante la falta de predios, en algunas ciudades se han acondicionado recintos, centros deportivos o instalaciones policiales como alojamientos temporales. En otras, los efectivos duermen en zonas militares.