El movimiento de Independencia, al igual que cualquier otro acontecimiento, no estaría completo sin
la participación de las mujeres en ese deseo de libertad. En el tiempo en que se les condicionaba el papel público, cuando no se le reconocía en asuntos políticos o de gobierno, estuvo presente el aporte y la entrega incondicional de las mujeres a quienes hasta ahora se les reconoce por mandato
constitucional, afirmó la titular del Poder Judicial, magistrada María Eugenia Villanueva Abraján.

Para conmemorar la lucha de los hombres y mujeres que ofrecieron su vida a cambio de las libertades
y derechos de los que gozamos actualmente, la presidenta del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura, encabezó este martes la ceremonia cívica de izamiento de la Bandera en la Alameda de León, en el marco del programa “Septiembre, Mes de la Patria”. 

Al pronunciar el discurso oficial, en presencia de magistradas, magistrados, consejeras, consejeros,
personal administrativo y jurisdiccional del Poder Judicial del Estado (PJE), Villanueva Abraján destacó que las mujeres en todo momento defendieron la causa forjando valores para que México fuera una patria libre, igualitaria, próspera y justa. “Siempre en el anonimato y al igual que los hombres hicieron que triunfara la causa por una misma razón, un mismo deseo y un mismo ideal: ver a su patria libre”, enfatizó. 

En presencia también de la diputada Laura Estrada Mauro, presidenta de la Junta de Coordinación
Política y del diputado César Morales Niño, presidente de la Mesa Directiva de la LXIV Legislatura local, resaltó que la justicia, fundada en las buenas leyes, da lugar al buen gobierno. “La historia nos demuestra que somos un país de valores y con ese compromiso en el Tribunal Superior de Justicia del Estado y en el Consejo de la Judicatura, seguiremos desde nuestro espacio de juzgadores y aplicadores del derecho trabajando por y para la justicia”, puntualizó la magistrada Villanueva Abraján. 

Mencionó que en un Estado de Derecho, el Poder Judicial es un factor fundamental para hacer
realidad el amor a la patria, mediante la certeza jurídica que requiere y reclama la sociedad, por lo que exhortó al personal que labora en la institución a conducirse bajo el marco de la ley, con ética y respeto irrestricto a los derechos humanos para hacer cumplir las responsabilidades de los ciudadanos y a la vez proteger sus derechos. 

En el acto cívico, el magistrado Alejandro Enrique Figueroa, integrante de la Primera Sala Penal,
leyó la Proclama de Independencia de México, texto que aborda los hechos más relevantes que dieron pie al movimiento independentista.