1).- Del triunfalismo a la descomposición

El partido de Andrés Manuel López Obrador, Morena, refleja en Oaxaca los síntomas propios de la descomposición. Podredumbre interna. La ominosa voracidad –el “pago por evento”- de la aprobación de la deuda, mostró la bajeza legislativa de Morena y aliados. Ahí están, los “100% obradoristas” como Benjamín Robles, un avecindado que ha brincado de partido en partido, hasta los arribistas que llegaron al Congreso, sin más, sino con el efecto “Peje”. Tapados en todo, pero todos quieren figurar. Y hasta sueñan con “la grande”, aunque no tengan patas para gallo. Hay una calentura por dar informes. Desde los escenarios faraónicos de Salomón Jara, financiados por sus fans del círculo de Antonino Morales, edil de San Blas Atempa, hasta los soliloquios de Robles Montoya o el cabildeo subrepticio de Susana Harp.

Los afanes sucesorios de Jara han concitado el repudio del resto. Grupos por aquí, cofradías por allá. Ahí hasta el más chimuelo masca clavo y el más inútil quiere levantar la mano. Nada más sacó la cabeza Jesús Romero como aspirante a la dirigencia estatal y que lo tunden. Descalifican a “Charbelín” como enclave de Ulises Ruiz. A los pocos días, un grupo de diputados federales “destaparon” a Armando Contreras Castillo. Lo paradójico: éste sí fue Secretario de Asuntos Indígenas en la administración de URO. Otro de los participantes en el destape fue Teófilo Manuel García Corpus, ex militante del PRI y también del PRD. Fue, asimismo, Secretario General de Gobierno, en la gestión ulisista. ¿Entonces?

2).- El manejo discrecional de recursos

En los mismos cuadros de Morena se señala a la súper delegada de los Programas Sociales de la Presidencia, Nancy Ortiz Cabrera, de hacer uso político-electoral de los recursos que tiene a su disposición. Pero también las baterías apuntan hacia Jara Cruz y Robles Montoya, con el sobregirado y discrecional manejo del presupuesto de la LXIV Legislatura local. Uno, a través de su alfil, Laura Estrada Mauro, aún presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo); el otro, vía su mozo de estoques, César Enrique Morales Niño, presidente de la Mesa Directiva. Ambos se han negado a la práctica de auditorías que ha exigido el “Grupo de los 10”.

La pinza ideal para detener el avance de Jara es, justamente, una dirigencia que no comulgue con él. Es decir, quien se asume como candidato, Armando Contreras y el delegado político de Morena, Ericel Gómez Nucamendi, bien visto por la lideresa nacional, Yeidckol Polevnski, tan cuestionada en los últimos tiempos. Ambos traen a la súper delegada y ex dirigente, Nancy Ortiz, aunque ésta eche pestes de los medios impresos de sus aliados. La directiva será pieza clave en las definiciones finales. Faltarían, obviamente, piezas en el rejuego nacional para detener el acelere salomónico. Aquí tiene encima no sólo el inminente relevo de Estrada Mauro al frente de la Jucopo y la fractura del “Grupo de los 16”, sino la cuestionada iniciativa que despenaliza el aborto, de la que sólo picaron el avispero, que no le garantizan al senador la fuerza requerida.

3).- Contreras y el radicalismo

El hoy diputado federal tuvo ligas con grupos radicales. A ver si no le ofrece disculpas la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez o le dan un reconocimiento, como a los “jóvenes valientes de la Liga 23 de Septiembre”, que asesinaron a Eugenio Garza Sada. Fue militante del radical Frente Amplio de Comunidades Marginadas del Estado de Oaxaca (Facmeo), junto con el desaparecido Rafael Vicente Rodríguez Enríquez, a) El Comandante Güero. Éste fue Secretario de Organización del Cártel 22, en los tiempos de Luis Fernando Canseco Girón. En junio de 2002 participó en el secuestro de Óscar Abraham Rodríguez Guzmán, junto con Pedro Castillo Aragón, Isabel Almaraz Matías y Gonzalo López Cortés.

La oportuna denuncia de los padres dio como resultado el hallazgo de una vivienda en la Colonia “Mi Ranchito”, en Santa Cruz Xoxocotlán. A sangre y fuego fue rescatado el menor. Uno de los delincuentes, Rubén Ramírez Jaso, a) El Chilango, murió en el lugar. Rodríguez Enríquez huyó y anduvo a salto de mata hasta que fue detenido en Puebla y consignado al penal de Santa María Ixcotel. Poco tardó en prisión pues fue liberado en una negociación entre la Sección 22 y el gobierno estatal. Salió y volvió a las andadas. Fundó Facmeo con grupos radicales de Jalapa del Marqués y le abriría la puerta a Armando Contreras, luego de que éste renunciara a la Secretaría de Asuntos Indígenas (Sai) y anduviera en busca de cobijo.

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

— Con el voto de 32 legisladores (as), se autorizó al ejecutivo estatal contratar un préstamo por 3 mil 500 millones de pesos, además de recapitalizar la deuda por poco más de 13 mil millones. Lógica elemental. ¿Nuestras finanzas están sanas? Por supuesto que no, pese a los aplausos de las calificadoras. Quien vive de prestado siempre estará endeudado. Bien visto –y sin quemarle incienso- quien dejó una deuda menor al estado fue José Murat (1998-2004). Ulises Ruiz y Gabino Cué nos rompieron la madre. Este régimen terminará como los dos anteriores: deberemos hasta los calzones. Pero, ojo, la culpa no es de los de atrás, sino de quien gobierna. Así de simple

 Consulte nuestra página: www.oaxpress.info y www.facebook.com/oaxpress.oficial Twitter: @nathano