REFORMA


Jorge Ricardo

Cd. de México (13 octubre 2019). El Presidente Andrés Manuel López Obrador llegó ayer “barrido” al aeropuerto de Los Mochis, Sinaloa, de donde viajó a Tijuana, Baja California. 

Aunque el mandatario arribó a la terminal aérea casi 10 minutos después de la hora fijada para el viaje, el vuelo 561 de Volaris fue retrasado 20 minutos, sin que se informara el motivo, por lo que alcanzó a abordarlo.

El vuelo de Los Mochis a Tijuana estaba programado a las 13:44, y López Obrador llegó a las 13:53 horas.

Cuando los pasajeros se encontraban abordando, y los secretarios de Educación y Salud, Zoé Robledo y Jorge Alcocer, ya se encontraban en la sala, el Presidente por fin apareció en el aeropuerto.

A su llegada, el tabasqueño se negó a hablar del tema de Jaime Bonilla, Gobernador electo de Baja California, aunque si accedió a hablar de béisbol.

“Estoy en huelga de entrevistas, porque vamos hasta San Quintín y primero lo de los migrantes. Lo más importante es apoyar a los migrantes, mañana hablamos, nos va a dejar el avión”, señaló.

Pese al retraso, al pie del avión y acompañado por el Gobernador Quirino Ordaz, habló con paciencia sobre el béisbol de las grandes ligas.

“Va a ganar Astros. No quiero que se vayan a alterar mucho porque luego los de los Yanquis se apasionan, esa es una afición que tiene mucha tradición y se apasionan, y a veces se enojan.

“Tengo amigos que hasta a veces me dejan de hablar porque le van a Yanquis y yo no le voy a ese equipo, respeto todos los equipos. Ahora le voy a los Astros porque tienen muchos latinos y dos serradores, dos tira piedras mexicanos y sinaloense”, indicó.

Previo a su viaje, en un mitin en el Hospital Rural de El Fuerte, donde el evento inició con una hora de retraso debido a que en el camino los sinaloenses lo esperaban para saludarlo y manifestarle sus inquietudes o entregarle peticiones, el Presidente pidió a los ciudadanos ayudarlo a no retrasar sus giras.

“Tengo que irme al aeropuerto de Los Mochis y de ahí volar a Tijuana, y hoy mismo a las seis de la tarde tengo que estar en San Quintín, Baja California Sur, Baja California, San Quintín, y ya no hay avión presidencial ni hay helicóptero. Entonces, tengo que llegar puntual porque si no, me deja el avión”, dijo.