Por Deimos Sánchez

“La muerte tuvo un accidente,

Ya casi llegando al panteón,

Un testigo llamó al 911

Para pedirle atención.

Después de unos minutos

Y que nadie llegaba,

Pobre de la parca

De dolor se quejaba.

Insistieron en llamar

De nuevo al 911,

Y esta ves mandaron

A unos chicos de uniforme naranja

Rápido llegaron los elementos

Revisaron a la parca

Y comenzaron a tratarla.

Ya atrás viene la ambulancia

Con su característico sonido

Viene pidiendo le den paso

Para llegar al servicio.

No hay que ser arrogante

Ni mucho menos creído

Nunca te confies,

Porque algún día

Puedes ser tu el caído.

Apoya a las brigadas

Que dan servicio voluntario

Dales una monedita

Que a tu bolsillo no haga daño.

Escuadrón Oram señores

Con la muerte trabajamos

La vemos cara a cara

Y no nos espantamos.

Exprimimos al máximo

Nuestros conocimientos,

Tratando de ayudar al prójimo,

En varios tipos de salvamento.

Terremotos, inundaciones,

Incendios, caídas y choques

Llegamos preparados

Para poder ayudar,

Pues nuestra misión es,

La de la vida preservar.

La parca está muy agradecida

Por la entención que se le dió

No ameritó traslado

Y se le dió recomendación.

Ya se van los ORAM

a su base a retornar,

Pendientes y a la escucha,

Por si ayuda hay que prestar”.

En Oaxaca, la celebración del Día de Muertos es una tradicion llena de color, olor, sabor y espíritu dónde también el arte de la escritura tiene su espacio al realizar textos creativos que riman y que dan color y forma, al sentido de la muerte, versos, mejor conocidos como “calaveritas”.

Así como estás composiciones que escribieron paramédicos del grupo ORAM quienes brindan el servicio de primeros auxilios los 365 días del año en Oaxaca, también figuran otros versos que son ya, una tradición en México.