Juan Martínez Ferra 

Oaxaca.  Doña Luisa ya está entrada en años. Las arrugas se le acentuaron más rápido porque todos los días está expuesta a las brasas; es tortillera desde pequeña.

Su pobreza y la de su familia la orillaron a ese trabajo, difícil, pero con el que sobreviven miles de mujeres oaxaqueñas, en condiciones precarias.

Pero un día, doña Luisa Menes Galindo, decidió acercarse a la Comisión Estatal de la Vivienda de Oaxaca (CEVI), que encabeza Alfonso Martínez Ruiz, y que depende del gobierno de Alejandro Murat Hinojosa.

“Yo me dediqué a hacer tortillas, ese es mi trabajo diario, yo vivía en un jacalito chiquito, solita con mi hija. En ese jacalito, en el vivo suelo, unos trapitos nada más le pone uno para dormir”, narra la mujer indígena zapoteca.

“Cuando llovía en un rinconcito nada más nos acomodábamos y no tenemos techo, era de cartón”, dice.

Tras diversos trámites, finalmente logró que le construyeran su vivienda, con piso firme, a través de la CEVI.

Como ese testimonio, en el tercer año de gobierno de Murat Hinojosa, con una inversión de 237 millones de pesos, se logró que más de 23 mil personas contaran con techos y pisos firmes.

Asimismo, más de 111 millones de pesos se han destinado a servicios básicos de la vivienda y 1.5 millones de pesos han sido financiados para la construcción de hogares oaxaqueños.

Una de las beneficiaras es doña Luisa, que ahora tiene un testimonio diferente:

“Yo me siento contenta, porque ya tengo mi casita, tiene techo, tiene piso, tiene luz; estoy muy contenta, porque todo ya tiene la casita”.

“Cambió mi pensamiento, cambió mi vida, me siento muy contenta, feliz con mi hija, porque ya el gobernador nos ha apoyado y le doy gracias a él”.

¡Esta casa está abierta a todas las personas que nos visitan y que nos traigan una felicidad!”, dice la señora, en su casita de material macizo, con piso de cemento y con techo.