A inicios de la semana que acaba de concluir estuvo en nuestro Estado la Dra. Chinda Brandolino quien, como ya lo hemos platicado, es “la mujer de la Ola Celeste”, el rostro de la lucha provida en Argentina y toda América Latina. Visitó Oaxaca con la finalidad de traernos su ponencia “La Globalización del Aborto”, en la cual aborda este tema tan duro, no sólo para quienes pierden la vida a través de él (los bebecitos), sino también para las propias madres que lo padecen.

    Nos ofreció antecedentes internacionales, estadísticas, algunos casos clínicos (recordemos que es Médico Forense), así como unos videos donde se muestra cómo es en realidad un aborto; mencionó que uno de estos videos le prohibieron reproducirlo en el Senado de Argentina, por ser muy crudo, pero aún así lo hizo, pues si verlo es desgarrador, imagínense lo que vive la mujer a quien se lo practican. En efecto, es doloroso ver una escena así, pero creo que es necesario, porque seguramente hay personas, incluso mujeres y madres de familia, que se han creído el eufemismo de “interrupción del embarazo”, y creen que un aborto es como sacarse una muela o hacerse un tatuaje; pero no es así; es desgarrador ver cómo muere un bebecito en ese procedimiento y lo agresivo que resulta para el cuerpo de la mamá, que hasta grita de dolor, no físico, pues las anestesian, sino de dolor emocional, más aún, creo que es un dolor del alma.

    La Dra. Chinda tuvo la oportunidad de recorrer algunas calles de Oaxaca, de charlar directamente con nuestra gente, como la señora que vende tejate, quien le dijo, a propósito del aborto: “somos pobres, pero nosotros jamás mataríamos a nuestros hijos”. Se entrevistó con los medios de comunicación, visitó Radio Mexicana para participar en el programa Charlas de Sobremesa con el Padre José Guadalupe Barragán Oliva; desayunó con un grupo de líderes provida, y claro, no podía perderse la Santa Misa en la Basílica de Nuestra Señora de la Soledad.

    Se trata de una mujer que tiene 8 hijos, 15 nietos y varias especialidades; ella es el claro ejemplo de que se puede ser mujer, ser profesional, ser madre (hasta abuela) y ser una persona “empoderada”, que ejerce su profesión para su bienestar personal, familiar y, sobre todo, para mayor gloria de Dios.

    Esperemos que esta sea la primera de muchas visitas a nuestro Estado, donde amamos y respetamos la vida, como pudo percibirse en la gran asistencia a las dos conferencias que dio la Dra. Chinda Brandolino (una en la Capital Oaxaqueña y la otra en Nochixtlán), las cuales estuvieron “a reventar”, creo que llegó el doble de las personas que se esperaban. Bendito Dios que el tema de la protección de la vida, desde la concepción hasta la muerte natural, preocupa y ocupa a muchos, incluso es un tema que nos une a los católicos con los hermanos de otras denominaciones cristianas, pues nuestro Dios “no es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para Él todos viven” (Lc 20, 38); por eso, hoy que iniciamos el Año Litúrgico, oremos, como dice el Salmo (121): “¡Vayamos con alegría al encuentro del Señor!… Que haya paz entre aquellos que te aman, que haya paz dentro de tus murallas y que reine la paz en cada hogar”. ¡Que así sea!

LUBIA ESPERANZA AMADOR.

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