Oaxaca.- En sus anhelos de poder, el profesor y activista del cartel22 Fausto Salinas Santiago buscó, en medio de las diferencias entre Yaitepec y Juquila, ser presidente municipal del primer pueblo. No llegó, pero puso a su hermano Roberto y él se autonombró regidor de Hacienda. Tienen el poder, pero no para buscar el desarrollo de su pueblo sino para convertirse en despiadados matones. Son ejemplo de la barbarie que persiste en la región de Juquila. 

Entre los efluvios que los hace sentirse “guerrilleros”, esta dupla ve en sus hermanos de raza a los enemigos a exterminar. Así lo están haciendo ¡Y de qué manera!

Plantados desde hace tres días con sus noches, en las oficinas de la Defensoría de los Derechos Humanos de Oaxaca, en busca de justicia, la familia Peralta, reclama justicia. Relatan atrocidades de Roberto y Fausto Salinas Santiago convertidos en asesinos bestiales.

La familia Peralta, en voz de Luisa, escuchamos:

“El 8 de enero pasado, en la calle principal del Barrio Grande, veníamos a recoger a los niños de la escuela cuándo Martín Salinas, pistolero del presidente municipal, bajó de su camioneta con un arma en la mano y apuntó contra mi hermano. Mi sobrina suplicó a gritos al asesino que no matara a su papá y se interpuso. El pistolero disparó. La víctima murió y ella recibió un balazo en el brazo. Apenas en noviembre habían matado a la mamá”.

Sigue el dramático relato: “el hostigamiento es brutal. El primero de enero en la comida de año nuevo que organizamos en familia, fuimos amenazados por unos 15 hombres armados que balacearon la casa. Por órdenes del presidente municipal Roberto Salinas llamaron por altavoz al pueblo para acabarnos”.

El hoy presidente municipal de Yaitepec, el pasado 20 de noviembre “tendió con sus pistoleros una emboscada y mataron a mi hermano”. En otro atentado intentaron asesinar a Roberto Peralta, pero las balas quitaron la vida a Alicia Salinas esposa de su hermano Fernando Peralta.

El 6 de enero, ante la amenaza de acabar con toda la familia Peralta “salimos de Yaitepec por la noche, caminamos por el monte y hoy estamos clamando justicia”.

¿A qué se debe tanta barbarie? Los de la familia Peralta dicen que los hermanos Salinas, incitadores de los bloqueos de la carretera a Juquila y de la violencia por la disputa de las limosnas en “El Pedimento”, ahora que están en el poder quieren acabar con todos los que no los apoyan en sus ambiciones políticas contra Juquila. Señalan que se sienten intocables por el apoyo que tienen de la sección 22 del SNTE y de políticos del Morena como Salomón Jara y Flavio Sosa.

TEMERARIOS

El Defensor de los Derechos Humanos de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, al conocer del caso inició el expediente de queja DDHO/082 para pedir a las autoridades correspondientes adoptar las medidas de protección y brinde apoyos a los afectados.

Dicen los quejosos que seguirán en plantón para insistir en la aplicación de la ley porque los hermanos Salinas tienen asolado el pueblo de Yaitepec. Temen que por sus influencias con la dirigencia magisterial y políticos del Morena, sigan mofándose de las leyes a pesar de sus antecedentes.

Recuerdan que el año pasado incitaron al pueblo para retener por la fuerza a cinco Secretarios de Estado y a medio centenar de altos funcionarios del gobierno estatal que fueron a Yaitepec donde participaron en un gran tequio. Fue un acto de mera provocación. Muy al estilo de los turbulentos activistas del cartel 22, su brazo golpeador, la APPO y su cerebro diabólico, la Iglesia católica.

“Tequio por la Paz”, llamó el gobierno estatal al programa de actividades.

Fue un acto de buena fe, de acercamiento del gobierno con el pueblo. Participaron cerca de mil trabajadores de diversas dependencias de gobierno y gran parte del pueblo, pero cuando el gobernador Murat se había retirado para continuar su gira de trabajo, el activista del cartel 22 ordenó cerrar con cadenas la entrada del pueblo.

¿Y QUIEN INCITA?

El profesor Fausto Salinas no tenía ningún encargo en Yaitepec salvo el de ser incitador en la disputa por los terrenos de “El Pedimento” un lugar que recolecta millonarias cantidades de dinero que los peregrinos aportan como limosna. Este es el fondo del asunto.

Desde el punto de vista legal, en cuestión de límites no hay nada que alegar, pero las ambiciones económicas por parte de la Iglesia, y las políticas de los incitadores del Morena y del cartel 22, persisten. La razón no les asiste, Desde entonces Fausto Salinas ya anhelaba ser presidente municipal.