Oaxaca.- Por más que los abogados de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, hayan documentado la ilegalidad de la huelga del STEUABJO y pedido a la Junta de Conciliación y Arbitraje la declare inexistente, este sindicato ayer cerró todas las escuelas y, materialmente, echó de las aulas a los alumnos y maestros. Una acción salvaje, Una acción aberrante que significa “matar a la gallina de los huevos de oro”. 

       Más que legal, esta huelga operada por los porros del “Chapito” Eduardo Martínez Helmes, es un asunto político. Por más argumentos legales contra la huelga, el presidente de la Junta de Conciliación, un tal Víctor Quiroz Arellanes, no ha dicho esta boca es mía. Dicen que es tal el temor que tiene a los violentos porros que nada opina. 

       Los abogados de la UABJO han documentado que tal huelga no fue decisión de la mayoría del STEUABJO como la ordena la ley. Este solo argumento sería suficiente para anular la huelga. 

       Otra evidencia de la ilegalidad es que la Universidad ha demostrado plenamente su insolvencia financiera para atender el aumento salarial desmedido del 20 por ciento, contratación de plazas, etc. 

Advierten el riesgo porque la institución ha acumulado un déficit financiero de más de 500 mdp lo que “pone en riesgo la continuidad en la prestación de sus servicios educativos”. Es decir, pueden cerrarla. 

       Paros locos como este ponen en riesgo la viabilidad de la Universidad de Oaxaca. Tiene seis sindicatos de trabajadores -aparte los académicos- que aglutinan a 4,615 asalariados que se engullen la mayor parte del presupuesto.

       Tan solo para el pago de quincenas y prestaciones que llaman “ligadas al salario”, de cuotas al IMSS, SAR, INFONAVIT y gastos de operación, la Universidad requiere mil 196 mdp y su presupuesto del año pasado fue de mil 82 mdp. Es decir, tuvo un déficit de más de cien millones de pesos. Los números rojos que viene arrastrando desde años atrás, suman más de 545 millones.

       Este es el tamaño de la quiebra universitaria. Aún así “El Chapito” y otros grupos de poder, mueven a sus porros Julio Mora, El Chaquira y al dirigente formal del STEUABJO, Ariel Luján, para matar a la gallina de los huevos de oro. Dicen que están enojados porque para poder pagar la quincena, el Rector echó mano de algunos fondos de diversas facultades que los caciques consideran sus feudos.