¿Cómo que los propósitos de Año Nuevo serán en febrero? ¿Qué no se debieron establecer hace 32 días atrás? ¿Por qué hablar de ellos si estamos tan a gusto escogiendo los tamales para este día de la Candelaria? ¿Por qué a estas alturas del año seguramente muchos ya desistieron de los 12 propósitos que se trazaron hace apenas un mes atrás cuando al ritmo de engullir 12 uvas o darle 12 traguitos a la copa pensaron que ahora sí, en el 2020 la báscula iba a comenzar a bajar desde el día 8 de enero –no a partir del 1 ni 2, porque el recalentado siempre tarda varios días en agotarse y luego siguen las roscas de reyes-. y qué decir si para el día 20 de enero ya habían más soldados honrosamente caídos en el campo de las fritangas, memelas, tortas y los tacos .  

30 largos días sin comer tortillas, harinas, proteína animal o hacer ejercicio. ¡Bah, a quién le importa eso, ni que fuera tan relevante cumplir esa meta que nos hemos fijado desde años atrás! Si vemos ahora dicen sus fans del presidente MALO, comer barbacoa, panecillos horneados, sentarse a festejar a su consorte con los deliciosos platillos del legendario restaurante “Los Cardenales” con pastel incluido, pues eso es lo mejor, el bienestar del estómago. Y lo mismo acontece ahora con la economía de México, no es prioritario para el pensante del Palacio Nacional.

Los datos reales, con bases, no los que dice tener el presidente, provienen del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que dio a conocer la estimación de “Producto Interno Bruto” por el año 2019 y este fue negativo cerrando con un -0.1 por ciento lo que significa que en lugar de crecer la economía mexicana ésta se contrae, reflejo de una brutal caída del -0.3 por ciento ocurrido en los meses de octubre a diciembre (último trimestre) de 2019, que son los meses donde normalmente se tiene un mayor dinamismo. En los últimos 10 años un indicador negativo no se presentaba en nuestro país desde la crisis de 2009. Esta cifra solo refleja lo que ya venimos observando, un importante estancamiento de la economía en términos reales, al haber transcurrido ya cinco trimestres consecutivos sin registrar crecimiento alguno.

La reacción del presidente, no fue como lo esperaríamos muchos, en lugar de tomar decisiones de política económica adecuadas ante tal información, su reacción fue simplemente el minimizarlo al señalar: “Puede ser que no haya crecimiento, pero hay desarrollo y bienestar, que son distintos… Los parámetros para medir la economía los hicieron en el periodo neoliberal. Y a mí no me importa mucho. Se hizo para medir la economía en unas cuantas manos”. Creo alarmado lector, que el presidente MALO no tiene la más remota idea de economía y dudo que en alguna ocasión haya leído un tratado clásico como el libro de “Samuelson de Economía”, para darse cuenta que el indicador para medir el crecimiento de un país, es el PIB y no se desarrolló en el periodo neoliberal como lo afirma. Qué curioso que en todos los países se utiliza el mismo, menos ahora en México (y antes en Cuba, Nicaragua y Venezuela), solo porque al presidente le tiene sin cuidado.

 Inmediatamente en redes sociales los seguidores del presidente se convirtieron en economistas y trataron sin éxito de explicarnos el por qué es más importante el desarrollo y el bienestar que el crecimiento, sin entender que tanto el desarrollo como el bienestar son consecuencia del crecimiento de un país y no podemos aislarlos como por arte de magia. México no crece simplemente porque no hay confianza de los inversionistas, recordemos que la confianza se destruyó con la cancelación del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México NAIM por un simple berrinche presidencial, la imposición de una obligada renegociación de los contratos de gasoductos, y en estos días, el ataque a la empresa PISA tratándola de culpar injustamente por el desabasto de medicamentos, sólo para justificar la notoria ineptitud en la conducción del gobierno y en especial del sector salud.

Con esos ataques a los empresarios, no habrá quien quiera invertir. En el mejor de los casos con el efecto de T-MEC crecerá máximo un 1.3 por ciento, cifra muy lejana al 4 por ciento prometido por MALO. Las industrias de la Construcción y automotriz presenta cifras alarmantes y el crear a estas alturas un gabinete económico es como tapar el pozo ya ahogado el niño. Vientos soplan en el Poder Legislativo y no muy convenientes para la sociedad mexicana, es claro que tratarán de imponer una reforma penal completamente regresiva que le daría aún más armas al gobierno no solo para recaudar sino además para perseguir opositores políticos, y ahora nos enteramos que pretenden revivir la iniciativa fiscal para imponer contribuciones a la herencias y donaciones, estemos alertas con esto. Ergo, es criminal haya divorcio entre Economía y bienestar

Jugadas de la Vida

Francia, España, Italia y ahora Alemania tienen sus economías colapsadas por insistir en ser infiernos fiscales y en mantener su estado de bienestar. Llevan una década con crecimiento nulo. México lleva más de una década haciéndoles caso, acatando todo.

Twitter: @ldojuanmanuel