Oaxaca.- Como dijera el clásico, la herida de bala en una pierna que sufrió la dirigente de transportistas del sindicato Libertad, Guadalupe Díaz Pantoja, la semana pasada, se debe al efecto colateral de una balacera que armó Juan Luis Villaseca cuando policías estatales pretendieron cumplir una orden de aprehensión en su contra. La interrogante es: ¿Que negociaba la señora Díaz con este proscrito de la ley custodiado por hombres armados? 

El proscrito y sus guaruras lograron huir. Los policías solo detuvieron dos vehículos que los perseguidos abandonaron.

Desde la segunda decena de septiembre del 2018, el gobernador Alejandro Murat Hinojosa, ordenó la aprehensión de los hermanos Juan Iván y Yahveh Luis Villaseca entonces dueños del sindicato Libertad. Dado el terrorismo y franco reto a las instituciones de seguridad que practicaban estos dos hermanos, el mismo gobernador ordenó su captura. De acuerdo a la ley, corresponde a la Fiscalía General del Estado cumplir con los arrestos. No lo hizo por lo que la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, recibió la orden de concretar esas capturas y empezó a darle seguimiento. La noche de la balacera los agentes identificaron a Juan Luis Villaseca en un vehículo donde

también iba Guadalupe Díaz. Los seguía otro vehículo con pistoleros por lo que al acercarse a la captura hubo intercambio de balazos.

TIPOS DE CUIDADO

El rastreo de los dos hermanos Luis Villaseca, no es nuevo.

Hay que recordar que el once de septiembre del 2018, en una entrevista al final de una conferencia de Prensa, el gobernador Alejandro Murat Hinojosa, lanzó:

“Quiero dejar muy claro, no hay ningún acuerdo, hay dos órdenes de aprehensión que se van a ejecutar por parte de la Fiscalía contra los hermanos (Luis) Villaseca; con ellos no ha habido ninguna negociación, es un tema de delincuencia organizada”. (Lo raro es que el Fiscal se olvidó de cumplimentar esas capturas).

Explícito, Alejandro Murat dijo que Juan Iván y Yahveh Luis Villaseca están prófugos, la fiscalía sigue el curso (procedimiento legal) y van a cumplir su objetivo.

NO MÁS BLOQUEOS

Aclarado el asunto, la misma Guadalupe Díaz dirigente de lo que queda del sindicato Libertad que formaron los hermanos Luis Villaseca, desactivó el bloqueo de transportistas, aunque por unas dos horas ruleteros y mototaxistas cerraron algunas arterias de la ciudad. Calculan que lo hicieron para obstaculizar la persecución policiaca contra Juan Luis.

PODER SINDICAL

Hasta antes de que el gobierno de Murat declarara proscritos a los hermanos Juan Iván y Yahveh, primogénitos de la dinastía Luis, fundadores de grupos de transportistas en la CROC, CTM, CNP, las mafias de transportistas imponían su ley. Eran los que sembraban el terror. Hoy es la CATEM.

Además de disputar a sangre y fuego los contratos leoninos con las constructoras, los capos pagan migajas a los transportistas y se quedan con la mayor parte. Los obligan a generar terrorismo y utilizan como arma de presión los recurrentes estados de sitio de la ciudad.

Hasta los mueve la idea de que pueden medir fuerzas con el mismo gobierno. Es lo que sucedió en Nochixtlán donde varios de estos sindicatos se aliaron con el cartel 22 y diversos grupos de taxistas, mototaxistas y camioneros hasta lograr la impunidad para las turbas que en el pretendido desalojo de la supercarretera, hirieron a varios policías y a dos mujeres de la PFP las mantuvieron secuestradas por casi 20 horas y cometieron diversas acciones de terrorismo que terminaron con la quema de decenas de camiones.

GRUPOS DE CHOQUE

El uso de transportistas como grupos de choque para presionar a las autoridades con el fin de obtener beneficios políticos, no es nuevo.

Cuando fue capturado el hombre fuerte de la CTM en el ámbito del transporte, Marco Antonio Sánchez Cruz sus asociados se desbalagaron, unos se integraron a la llamada

Confederación Libertad de Guadalupe Díaz Pantoja y Hugo Bello. Esta naciente organización cobró gran fuerza porque se unió a ellos el joven Marcos Sánchez Zárate hijo de Marco Antonio, pero también ya hubo resquebrajamiento.

En una carta publicada en EL MEJOR DIARIO DE OAXACA, Sánchez Zárate dijo que se retira de toda actividad sindical y pide que nadie use su nombre ni el de su padre.

Las rutas de violencia y delincuencia que han seguido los sindicatos de transportistas, tienen que ver mucho con la política.

Durante el “Gabinato” utilizaron como arma para el golpeteo político a la CNP una de las primeras organizaciones que recibieron concesiones de transporte públicos en paquete. Les dieron poder e impunidad para combatir a los grupos del PRI y los manejaba directamente el entonces cuasi vicegobernador Benjamín Robles “cara sucia”.