Amable concurrencia.  

Como presidenta de la Cámara de Senadores, me complace participar en esta reunión de trabajo con las y los integrantes del tribunal constitucional de nuestro país, para dar continuidad a los trabajos del encuentro que tuvimos el pasado 21 de octubre, en el que anunciamos “La Reforma con y para el Poder Judicial”.  

La separación de Poderes no significa aislamiento entre los Poderes de la Unión, sino una delimitación de atribuciones constitucionales específicas en el marco de un Estado democrático de derecho. 

En democracia los poderes dialogan, intercambian puntos de vista y colaboran entre sí con pleno respeto a sus autonomías y competencias.

Por ello celebro este encuentro republicano, en el que conoceremos la propuesta de reformas al Poder Judicial, elaboradas por las propias autoridades de este poder, que son quienes conocen a fondo los problemas cotidianos en la impartición de justicia, en los juzgados, en los escritorios y en las salas de audiencias.

A cuatro meses de nuestra primera reunión de trabajo, la reforma al sistema de justicia constituye una de las prioridades del Senado y se reafirma como una de las principales demandas de la sociedad mexicana, ante los problemas de criminalidad y violencia que nos afectan.

El problema es que, en México, la justicia, lejos de ser un factor de felicidad, es una causa de malestar social, debido a la impunidad e injusticias que vemos todos los días.

Como lo arrojan múltiples estudios, la inmensa mayoría de los delitos que se cometen en nuestro país quedan en la impunidad, perpetuando así la reproducción de patrones de violencia.

Ante este panorama, es claro que debemos emprender cambios profundos en el sistema de justicia en nuestro país.

Algunos de estos cambios no requieren de reformas constitucionales o legales, sino de liderazgo y determinación en las instituciones.

En ese sentido, aprovecho para manifestar el reconocimiento del Senado de la República al proceso de transformación del Poder Judicial que encabeza su presidente, el ministro Arturo Zaldívar, quien en tan solo unos meses ha emprendido una lucha frontal sin precedentes contra la corrupción, el nepotismo y los abusos en el Poder Judicial Federal.

Además, hemos tenido en el ministro Zaldívar un verdadero aliado en el avance de la paridad de género en los juzgados y magistraturas federales.

Desde el punto de vista legislativo, se han presentado distintas iniciativas en materia de justicia, a las cuales se sumarán las que eventualmente envíe el Poder Ejecutivo.

Como toda discusión relevante, la reforma del Poder Judicial y del Sistema de Justicia, se llevará a cabo en formato de Parlamento Abierto, a fin de que la sociedad forme parte de este proceso legislativo y abonemos a la legitimidad de las nuevas normas.

Se ha dicho que este Senado no permitirá ningún retroceso en materia de derechos humanos y hoy, aprovecho para expresar ante ustedes que tampoco permitiremos una vulneración de la autonomía del Poder Judicial.

La reforma al Poder Judicial debe ser una reforma que lo fortalezca, una reforma que lo transforme y lo reivindique frente a la sociedad.

Muchas gracias y bienvenido este espacio de encuentro.