Bastaron dos propuestas surgidas de algunos empleados de la Universidad Autónoma Benito Juárez (Steuabjo), para poner a temblar a los cabecillas de los grupos de poder al interior de esta institución.

       La Universidad tiene suficientes recursos, dijeron, y exigieron: “que la Rectoría exhiba las nóminas, que se revise la lista de aviadores de cada escuela, que se conozca el gran número de coordinadores en cada Facultad. Es necesario transparentar las condiciones en que contratan a más trabajadores mediante el sistema outsourcing”.

          Las peticiones surgieron entre aplausos cuando los sindicalizados escucharon el rechazo total a sus peticiones de aumento salarial arriba del tope del 1.8 por ciento y nuevas contrataciones.

        Así llega la Universidad al día número 20 de una huelga demasiado manoseada por distintos grupos de poder y, al parecer, condenada a lo mismo: resolver sus problemas mediante la corrupción.

       En las pláticas en la Junta de Conciliación y Arbitraje resulta patético ver como usan a los trabajadores afiliados al Steuabjo. Cual borreguitos, algunos discuten y hasta proponen sin saber que esas horas de jaleo serán inútiles. Los que decidirán -como siempre- serán sus líderes y sus titiriteros. Por un lado, están los azules y por el otro los amarillos. Cada uno planteando lo que más conviene a su grupo, no a los trabajadores ni a la Universidad.

       En esas andan Los Amarillos que mueve Julio Mora con el Sonrics. Los Azules del sempiterno cacique Gustavo Avendaño y del títere secretario general del Steuabjo, Ariel Pérez Luján. Siempre atentos a la correa que los mueve.

       No esperaban que la huelga se complicara tanto a partir de que el gobierno federal y estatal ordenaron disciplina fiscal. La decisión es que no habrá más dinero ni plazas y las contrataciones que haga la Universidad las pague con sus ingresos propios.

NERVIOSOS

       Los impulsores de la huelga andan muy inquietos por lo siguiente.

       El gobierno está firme en la disciplina financiera por lo que en el Steuabjo y los otros cinco sindicatos, temen que se les acabe el negocio de la venta de plazas. Si no les dan las 400 bases que exigen se puede destapar la cloaca. Es decir, los eventuales exigirían la devolución de su dinero o denunciarían a los mercenarios líderes sindicales. Este es el principal motivo para no levantar la huelga.

TIEMBLAN

       En el caso de que transparentaran las nóminas universitarias, todos se pondrían a temblar.

       Los Chapos -Abraham Martínez y su vástago Eduardo- seguramente usarán todo su poder y dinero para impedirlo. Lo mismo haría La Loba, Leticia Mendoza; el eterno vividor del SUA, Silviano Cabrera, entre otros.

       A eso se debe que todos los que manejan la huelga insistan en que no se levante hasta que ellos vean lo conveniente para sus intereses.

       Me dicen que también están negociando en los oscurito. Se aferran al pago de los supuestos laudos. Son 18 millones de pesos que se repartirían tanto los jefes de grupo como los caciques que los mueven.

       Este es un asunto muy truculento. De antemano, ordenan perder todos los juicios laborales. En este momento la UABJO enfrenta 700 juicios laborales, casi todos perdidos. Si acataran la ley tendrían que pagar unos 300 millones de pesos de indemnización. El abogado general, Héctor López Sánchez, incondicional de Los Chapos, solo da vuelta a los emplazamientos de los jueces.

       La crisis en la UABJO se debe, primordialmente, al desvío de recursos multimillonarios del subsidio, pero no solo eso, en el manejo de los ingresos propios está otro inmenso botín.

       Los que controlan cada escuela contratan personal sin autorización de la SEP ni Hacienda. El desorden financiero es resultado de las jubilaciones a modo y despidos convenidos.

       Comentan que entre los beneficiarios de los laudos que el abogado general se dejó ganar (por órdenes de Los Chapos) están Ariel Pérez Luján, Vicente “el Yeti”, la hermana y la sobrina de Gustavo Avendaño Trujillo, entre otros familiares más. Esto los motiva a no levantar la huelga hasta que no les suelten los 18 millones de pesos.

       Para decepción de los universitarios honestos, el gobierno tiene dos perspectivas, una buena y una mala. La primera es la decisión de que no haya más contrataciones de personal para la UABJO sin autorización de la SEP y Hacienda. La mala es que siguen apegados a la corrupción.

       Seguramente las bases ignoran que para impedir bloqueo de calles ni plantones, el gobierno ha aceptado dar los 18 millones de pesos. Obvio, también embutes con más de seis ceros para Gustavo Avendaño Trujillo, Julio Mora y para el títere Ariel Pérez Lujan.