ANIMAL GOURMET

Oaxaca.- Cuando una idea toma fuerza y se convierte en algo tangible es capaz de brillar con luz propia y deslumbrar a cualquiera. Este es el caso de Oaxacanita Chocolate, un proyecto mexicano que comenzó básicamente de la nada y hoy ya se conoce no sólo en México sino también en el mundo entero.

Germán Santillán, Ruth Valladares y Sergio Santillán decidieron poner manos a la obra con lo que tenían: exactamente 10 kilos de cacao. Ellos mismo lo tostaron, molieron y procesaron para vender, sus primeros clientes fueron familiares. 

LA MIXTECA ES LA CASA DE OAXACANITA CHOCOLATE 

El proyecto comenzó en 2013 pero no fue hasta 2015 que abrieron formalmente y montaron una procesadora de cacao.

Esta producción artesanal va más allá de transformar el fruto; Oaxacanita Chocolate tiene un impacto económico, social y hasta ambiental positivo en la región Mixteca, una zona al norte del estado de Oaxaca. 

Está conformada por 155 municipios que se dividen en siete distritos y se encuentra en condiciones de media a extrema marginación de acuerdo con datos de la Secretaría de Bienestar.  

Otro dato para entender esta región es que es una de las que más exportación de mano de obra tiene hacia Estados Unidos dentro de nuestro país.

Pero ¿qué quiere decir esto? La gente en la mixteca prefiere migrar para encontrar mejores oportunidades para su sobrevivencia; para contrarrestar el efecto, Oaxacanita Chocolate crea empleos de forma directa e indirecta.

Para comenzar, los cacaocultores que son aquellos que se encargan del cultivo de cacao, algunas cocinera tradicionales y artesanos de palma del municipio de San Isidro Lagunas participan en este proyecto que busca reactivar la economía de esta zona.

-El futuro del cacao mexicano y las especies endémicas.

Mientras tanto, Germán Santillán, desde su natal Villa de Tamazulapán Progreso, dirige la pequeña empresa desde ahí; Ruth Valladares se encarga de la dirección de finanzas y Sergio Santillán de las ventas desde Ciudad de México.

Tan solo en 2017 tuvieron un crecimiento del 200 por ciento y beneficiaron a alrededor de 26 familias en este proceso. Con esto, también pudieron llegar a más lugares de México, por ejemplo, Estado de México, León, Mérida, CDMX y otras regiones en Oaxaca.

Oaxacanita Chocolate ha tenido tal impacto que ha ganado varios concursos y premios nacionales e internacionales.

En 2016, durante el gobierno de Barack Obama, fue elegido por el Young Leaders of the American Initiative como uno de los mejores proyectos de emprendimiento social de Latinoamérica y el Caribe.

En 2018 los seleccionaron como uno de los mejores startups sociales a nivel mundial por The International Youth Foundation. Este es uno de los sistemas de universidades más grandes del mundo y tiene incidencia en casi 100 países.

El 2019 no se quedaron atrás y fueron nominados por los Goula Awards, premios dirigidos hacia la industria alimentaria por sus mejores prácticas y en 2020, cuando dieron a conocer los resultados fueron ganadores en la categoría Mejor Producto en Impulsar el Desarrollo Económico de una Localidad.

¿EL CACAO ES DE OAXACA?

En México los principales productores de cacao son los estados de Tabasco -que incluso tiene denominación de origen- y Chiapas. En algunas regiones de Yucatán, Campeche y Oaxaca también se produce pero en menor cantidad.

Y sí, para aquellos que se preguntan acerca del famoso chocolate oaxaqueño sabemos que es muy conocido, sin embargo, muchas veces traen el cacao de otro estados para procesarlo ahí.

Pero Oaxacanita Chocolate es un ejemplo de que acciones pequeñas puede hacer un gran cambio y ya hay 2 mil árboles de cacao; este número no deja de aumentar.

Sergio Santillán nos platica que este año tendrán la primera cosecha de árboles propios de cacao después de algunos años de siembra.

El producto estrella es la barra de chocolate que puedes encontrar en su tienda en línea o en sus redes oficiales. Para acompañar al chocolate e incentivar a los artesanos hay paquetes que pueden incluir molino de madera, bolsas de palma o un tazón de barro grabado por alfareros.