DETRÁS DE LA NOTICIA






* El “vicegobernador” de Gabino Cué, Jorge Enrique Castillo Díaz, y la “Familia Real”, se apoderó de los multimillonarios negocios en la UABJO, con el manejo de la nómina y el esquema de evasión outsourcing, equiparable a delincuencia organizada y lavado de dinero.

Durante el último medio siglo, oaxaqueños, de buena fe y buena voluntad, egresados y no de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), se han preguntado cómo salvarla.

Cada vez suman más los oaxaqueños bien nacidos, que aman y se preocupan por el rescate de su Alma Mater, pero sus gritos hasta ahora no han sido escuchados por la sordera gubernamental.

Y no son escuchados y menos atendidos oficialmente por los Gobiernos federal y estatal, porque sus callados gritos son silenciosos, y jamás van más allá de las mesas de café o de la cantina.

Al fin ciudadanos de a pie, pecan de ingenuos aun cuando muchos son profesionales, libres e independientes, clasemedieros, pero sus reclamos gubernamentales, se pierden en el vacío.

Y ocurre así, por la simple y sencilla razón que los airados reclamos por rescatar a la gloriosa UABJO son hechos de manera individual y evidentemente en forma totalmente desorganizada.

Después que el borracho Jesús Reyes Heroles, secretario de Gobernación de José López Portillo, tirara al gobernador Manuel Zárate Aquino, se agravó la crisis en la Máxima Casa de Estudios.

A la entrega de la universidad pública de Oaxaca a la guerrilla urbana y rural de la Unión del Pueblo y, luego del Partido Revolucionario Unión del Pueblo (PROCUP), se sumó el porrismo.

Ambos fenómenos socio-políticos, prohijados y protegidos desde algunos sectores de la Iglesia Católica, gubernamentales, e, incluso, desde el empresariado, pudrió a la UABJO y a Oaxaca.

A lo largo de ya prácticamente medio siglo, el porrismo sentó su imperio de la mano de rectores y gobernadores en turno, hasta degenerar en el sicariato que hoy controla el narcomenudismo.

Paralelamente a la venta masiva de drogas en el campus universitario en facultades, escuelas e institutos, el mayor negocio es el lavado de dinero, a través dela evasión fiscal del outsourcing.

El “vicegobernador” Jorge Enrique Castillo Díaz y la “Familia Real”, se apoderó del multimillonario negocio en la UABJO, con el manejo de la nómina y el esquema de evasión outsourcing.

Antes de la dispersión del dinero montaron la triangulación de empresas, a través de TaxxAnswers S.A de C.V., supuesta propiedad de Elios Vásquez Zárate, cuñado del ex rector, Eduardo Martínez Helmes.

Según logramos establecer, TaxxAnswers S.A de C.V., tiene registrado su domicilio fiscal en el número 16 de la calle Eliseo Jiménez Ruiz, en el municipio de San Lorenzo Cacaotepec, Etla.

Reportes de inteligencia revelan que el administrador de esa empresa es el Doctor en Ciencias Fiscales Arturo Pérez Aquino arturo.perez@mrci.com.mx alto ejecutivo en el corporativo MRCI.

En MRCI Servicios Integrales el D.C.F. Arturo Pérez Aquino es responsable del Manejo de Recursos y Controles Inteligentes, en Calzada San Felipe del Agua No. 302, Fracc. La Paz, teléfono 951 520 3788.

A partir de abril de 2018, irónicamente Arturo Pérez Aquino, integra con Guilebaldo Cruz Cortés y Raúl Ángel Hernández Chávez la Comisión de “Transparencia y rendición de cuentas” del Consejo Universitario.

El esquema de evasión fiscal outsourcing que manejan en la UABJO Jorge Enrique Castillo Díaz y el ex rector Eduardo Martínez Helmes es equiparable al agravado delito de lavado de dinero.

Urge que el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Santiago Nieto Castillo, investigue las cuentas de la UABJO y de la empresa TaxxAnswers S.A de C.V.

Luego de 24 años, volvió a ser noticia el caso Nahum Carreño Vásquez, asesinado el 25 de septiembre de 1995 en Ciudad Universitaria, con la detención de Ricardo o Rodrigo Hernández Cárdenas, en Pochutla, en la Costa de Oaxaca.

El por segunda ocasión detenido que podría ser el tercer implicado en la muerte del líder sindical de la UABJO, asesinado con “modus operandi” de una ejecución al recibir 16 balazos, cuando caminaba por la explanada, frente a Rectoría.

El pasado miércoles 22 de enero, el caso volvió a arrojar resultados con la detención de un individuo en la Costa de Oaxaca. De los dos detenidos, uno murió en prisión, Damián Reyes Mijangos, mientras que el segundo, Eutiquio Felipe Diego, continúa en la cárcel.

A 24 años de la ejecución de Nahum, el Presidente Andrés Manuel López Obrador y el Gobernador Alejandro Murat Hinojosa tienen la inmejorable oportunidad de salvar a la UABJO combatiendo la delincuencia organizada que la controla.

Interesados en rescatar a las universidades públicas de la escandalosa corrupción, el Primer Mandatario conjuntamente con el Mandatario Estatal deben solicitar a las Fiscalías General de la República y del Estado investigar el caso.

Para muchos universitarios de ayer y de hoy no es desconocido el presunto involucramiento de ex rectores y ex gobernadores en la ejecución de Nahum Carreño Vásquez, para evitar que fuera rector de la UABJO.

Según obra en reportes de inteligencia de la ejecución del líder sindical de la UABJO, se consigna que el entonces todopoderoso Secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios, vetó la candidatura de Nahum a la rectoría por su negro historial porril.

La decisión que Nahum no sería rector, tomada en el “círculo rojo” del país, responsable de la política interior de México, se le hizo saber a éste por un alto funcionario político del Gobierno de Diódoro Carrasco.

La ríspida reunión que fue subiendo de tono en el restaurante del Hotel Victoria, degeneró en mentadas de madre a gritos y en algunos golpes en la cara del alto funcionario enviado por el Ejecutivo estatal.

Palabras más palabras menos, según la versión de algunos meseros de la época que fueron testigos presenciales, Nahum amenazó con incendiar la UABJO si intentaban evitar que fuera rector. “¡Háganle como quieran!”. Y le hicieron como quisieron.

Ricardo o Rodrigo Hernández Cárdenas, probable tercer implicado en la ejecución de Nahum Carreño Vásquez, detenido en Pochutla, puede revelar la identidad del ex rector que contrató a los asesinos costeños, así como a los ex rectores beneficiarios del presunto crimen de Estado.

También pueden aportar información Héctor Anuar Mafud, por tercera ocasión Secretario General de Gobierno y en 1995 Procurador General de Justicia, así como José Rodríguez Ballesteros, en ese entonces Director de la Policía Judicial del Estado. Al tiempo.

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