SENDERO

Oaxaca. A raíz de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la manifestación extraordinaria de las mujeres en nuestro país en contra de la violencia, la gurú Lucía Cordero Ruiz recibió varias preguntas de personas que querían conocer sus puntos de vista al respecto. Ella señaló que la violencia es algo innato en el ser humano y sigue siendo un tema donde todos, hombres y mujeres, tenemos que hacer un trabajo profundo desde uno mismo para trascender hacia la sociedad.  

El feminicidio y las manifestaciones airadas realizadas recientemente fueron temas de análisis e interpretaciones diversas, pero todas coincidentes en el reclamo de una justicia verdadera y que la presencia de la mujer sea tomada en cuenta en todos los ámbitos de la vida, sin conmiseraciones ni tratos patriarcales. La gurú lo abordó desde el aspecto de la polaridad, que como humanidad nos resulta todavía difícil de comprender, pero vamos aprendiendo.

No nos hemos dado cuenta, explicó, que aunque la manifestación de Dios sea dual, en cada una de las polaridades está la unidad, está la totalidad. Aquí adentro (señaló el corazón) está lo más profundo y en ello está lo femenino y la no comprensión de esta polaridad nos hace también considerar en nuestro pensamiento que uno es más y otro es menos. Siempre hay en el imaginario lo superior y lo inferior, pero en el reino de lo divino no hay nada superior ni nada inferior. Hasta una hormiguita, una cucarachita es obra de la creación.

Que si hay seres más sencillos y complejos a nivel biológico, puede ser, pero esta incomprensión nos ha llevado también a ejercer superioridad o inferioridad en uno u otro. Ha habido épocas de la humanidad donde el matriarcado tuvo una presencia muy fuerte en muchas partes del mundo. El problema es que hemos fragmentado nuestra psique, de tal manera que siempre uno quiere ejercer el poder sobre el otro, pero en esta nueva era de la humanidad estamos entrando en una etapa de comprensión.

Estamos aprendiendo y la expresión de la mujer en la Era del Aquarius está marcando la diferencia: ya no más uno sobre la otra; ya no más una sobre el otro, sino caminemos juntos, dándonos cuenta que los dos polos son partes de la unidad. En tantas culturas, la pregunta es: ¿qué es más importante, el cuerpo o el espíritu? Los dos, desde luego, y más cuando aceptamos que el cuerpo es el templo del espíritu, dice la gurú oaxaqueña. Entonces, ambos son importantes, pero hemos llegado también a creer en la separación de la conciencia de lo sagrado, cuando no es así. Entonces vivimos sicológicamente fragmentados y ha llegado el momento de que ya no nos percibamos separados ni fragmentados.

Dice la también doctora en medicina que hay que resonar la polaridad dentro de nosotros mismos para darnos cuenta que somos seres enteros, tan luminosos todos y que en la polaridad hombre-mujer y mujer-hombre también nos necesitamos, nos complementamos, nos apoyamos. No es competir, sino complementar. Ella considera que los movimientos sociales y políticos en el país y el mundo nos dejan experiencias y enseñanzas y las mujeres necesitan también escuchar esas expresiones de no violencia. Por ignorancia destruimos, por ignorancia queremos poseer.

Habló de la era del Aquarius a partir de 1948, donde la mujer ha tenido una presencia y participación muy importantes. La mujer marcó el cambio al salir de un ámbito interno, la familia, el hogar, hacia el ámbito exterior. La mujer salió a las universidades, empezó a ser parte importante de la economía, la ciencia, la política, la Iniciación; así que la mujer marca lo que va a ser esta era y eso nos va dando seguridad y certeza. Nos va ayudando a descubrir el potencial en todas las áreas. Antes se le escondía, hacía la investigación pero quien daba la cara era el varón como responsable de la tarea científica.

 Pero no solamente ellas poseen el gran potencial, sino también los hombres. El ser humano es la especie más compleja y más completa dentro de la escala de la evolución, y la tarea que tenemos ambos es seguir explorándonos, viviendo la experiencia y las mujeres no perder la esencia de lo femenino, esa esencia amorosa, compasiva, generosa, fértil, creativa, porque eso va a ayudar a resonar en los varones su esencia femenina.

La gurú recordó a su maestro y guía espiritual, el doctor José Manuel Estrada Vázquez, quien solía repetir una y otra vez que el varón es el timón y la mujer la brújula. Qué interesante, pero no es que uno sea más que el otro ser, los dos se necesitan. La humanidad necesita en este momento la esencia femenina de la mujer, como también la esencia masculina del hombre. El feminismo surgió fragmentado, ¡fuera los hombres!, ¡aquí ningún hombre! Las mujeres hicieron lo mismo que los hombres, ¡fuera las mujeres!, ¡aquí ninguna mujer! Entonces salgamos de este escenario y vayamos juntos como eres totales. Eso tenemos que aprender porque la polaridad nos complementa.

En las diferentes etapas de la historia, las mujeres han trabajado igual que los hombres. Mucho hay que aprender y estamos en ese camino, resonando la conciencia de unidad tanto en el hombre como en la mujer. Estamos en la era de vivir la polaridad, de apoyarnos mutuamente unos a otros, sin dependencias, imposiciones ni sometimientos, sino creciendo juntos.