Entre 1347 y 1351, la peste negra cobró la vida de casi 200 millones de personas. En 1521 la viruela acabó con el 90% de las tribus nativas americanas. Entre 1918 y 1919, la gripe española ocasionó la muerte de entre 40 y 50 millones. Desde diciembre del 2019 y hasta la fecha, el coronavirus, o Covid19, ha provocado la muerte de casi 10 mil personas en el mundo. Las pandemias suelen ser aterradoras

La sociedad civil, los gobiernos de los Estados y Universidades Públicas y Privadas han rebasado ampliamente el actuar del Gobierno Federal en relación al Coronavirus COVID-19 y algo debe haber pasado en nuestro país, ya que el presidente Manuel Andrés López Obrador MALO, se negaba a convocar al “Consejo de Salubridad General”, único órgano con facultades constitucionales para decretar medidas indispensables para prevenir los daños a la salud. El Consejo General de la Abogacía Mexicana integrada por la Asociación Nacional de Abogados de Empresa, Colegio de Abogados (ANADE), la Barra Mexicana Colegio de Abogados BMA y el Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México INCAM , acompañados por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM exhortaron al señor López a emitir declaratorias generales de carácter obligatorio en todo el país para prevenir y controlar la propagación del virus bajo una sola directriz que uniforme los criterios de los tres niveles y órdenes de gobierno. Recordemos que nuestra Constitución Política establece que el Consejo de Salubridad Nacional, dependerá directamente del presidente, sin intervención de ninguna Secretaría de Estado, que sus disposiciones serán obligatorias en el país, y en caso de epidemias de carácter grave o peligro de invasión de enfermedades exóticas en el país, la Secretaría tendrá la obligación de dictar inmediatamente las medidas preventivas indispensables, a reserva de ser después sancionadas por el Presidente de la República. El Consejo tiene la facultad de publicar en el Diario Oficial de la Federación las declaratorias correspondientes, y de acuerdo a la Ley General de Salud cuenta con todo tipo de facultades para hacerle frente a la pandemia, e insisto, apenas sesionó, sin asumir aun totalmente sus facultades, y solo la reconocen como una enfermedad grave evadiendo emitir una Declaratoria de Contingencia Sanitaria. Los gobernadores de varios Estados, destacando Jalisco, Oaxaca y Colima han tomado decisiones en Protección de su población que el gobierno federal se niega a tomar, sumándose la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Poder Judicial de esos Estados.

Cuando se trata de la vida humana es preferible exagerar a quedar limitado. Lamentablemente parece que se actúa solo porque un Juez Federal en cumplimiento a un juicio de Amparo le ordenó al gobierno federal que cumpla con sus responsabilidades y tome todas las prevenciones y acciones necesarias para detectar las personas con el virus. La preocupación de la población, no es por el virus solamente, sino por el pésimo manejo que le ha dado la Presidencia, al extremo de que ya somos la burla a nivel internacional.

Cada mañana que oigo al necio negar una realidad aplastante. Me da entre angustia y risa cada que dice que no es tan peligroso el Covid-19 mientras países más desarrollados hasta decretaron cuarentena forzosa. Patético inconsciente al ver que saca estampitas para evadir cuestionamientos no solo importantes, sino necesarios sobre su inoperancia en salud, y expresar: detente al virus (ya superó el fuchi guácala) y secundar esa estulticia el sub secretario Hugo López Gatell, quien dijo ser inmune el presidente por tener “fuerza moral” o escuchar a John Ackerman que el presidente MALO es científico, o ver a Fernández Noroña que avala a López Obrador de las manos, abrazos en sus giras a la gente y que México es creyente, eso no “debe generar angustia”. Trío de zalameros, es el colmo del delirio.

Desastroso al escuchar que la mayor inteligencia del país dice que no habrá apoyos al sector productivo, a emprendedores ni a pequeñas empresas ni aumento a los estímulos a pesar de la evidente caída del consumo interno. Reprobable cuando se niega a enviar aeronaves oficiales que tienen paradas y sin uso para repatriar a cientos de paisanos que están varados en diversos aeropuertos del mundo, pero sí se mandó el avión de lujo para rescatar/deponer a Evo Morales. Causa asombro en este tecleador, cuando el primer encargado de la Salud del país no da la cara para responder al mayor problema sanitario del momento. Causa sospecha cuando el régimen restringe el número de laboratorios particulares que pueden hacer la prueba del coronavirus a la población dispuesta a pagar de su bolsillo lo que debería asumir el erario nacional.

Genera molestia cuando desde Palacio Nacional se fustiga a quienes toman con seriedad el riesgo de la pandemia. Me da urticaria de recordar que cuando él y su familia han tenido problemas de salud o planeado recibir atención médica –por maternidad, por ejemplo- no acudieron al sistema público de México que tanto presume como robusto, o atendió su infarto en el Hospital Médica Sur, en el cual tiene intereses. Cada día somos más los contagiados por el cabronavirus que por el Covid-19 y la fuente de infección sigue tan irresponsablemente campante.

Además hemos estado distraídos del tema económico, el dólar ya llegaba los $24.00 pesos, el barril de petróleo en mínimos impresionantes y nuestro país con un sistema sanitario en ruinas y con cientos de muertos diarios por delitos violentos, que nadie recuerda. ¿De dónde saldrán los recursos para enfrentar esto? Mientras los diputados de Morena facilitando las cosas para reelegirse. Que es inminente MALO les saque su billete de dos dólares y su estampita de Loyola y tire línea a los parlamentarios con la palabra mágica; ¡Detente! Reelección.

Jugadas de la Vida.

La construcción del hospital de Tlaxiaco, Oaxaca; fue responsabilidad del IMSS, cuyo titular Zoe Robledo, se lavó las manos diciendo que el gobierno de Oaxaca, rentó equipo para su inauguración. Cuando que el gobierno de ese Estado aportó 400 millones de pesos.

Twitter: @ldojuanmanuel