Juan Martínez Ferra

OAXACA. La dependencia Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), que dirige el oaxaqueño Adelfo Regino Montes, se vio envuelto este fin de semana nuevamente en un escándalo a nivel nacional, al estar involucrado uno de sus funcionarios en una red de difusión de pornografía.

Se trata de Rolando Vásquez, originario de Tamazulapan Mixe y emparentado con Regino Montes; fue acusado de estar en un grupo de Whatsapp donde se compartían imágenes de mujeres desnudas de la zona Mixe.

Lo anterior fue denunciado por organizaciones sociales y de activistas de la zona Mixe, entre ellas Yásnaya Aguilar, tras lo cual Adelfo Regino Montes no tuvo más remedio que pedir la renuncia a Rolando Vásquez.

Pero apenas este febrero, también diversos medios de comunicación difundieron que otro funcionario del INPI, Donato Vargas, pedía moches a constructoras, hasta del 15 por ciento, por asignarles obras; incluso se reveló el caso de una constructora en que recibió 500 mil pesos además de dos vehículos, según se difundió en la prensa.

También en este caso, Regino Montes tuvo que pedirle la renuncia a fin de deslindarse de dichos actos, que no son tolerados en la cuarta transformación, que alardea de seguir los preceptos de Andrés Manuel López Obrador: no robar, no mentir y no traicionar al pueblo.

Sin embargo, también en días pasados, la diputada federal Margarita García García, allegada a Benjamín Robles, acusó que funcionarios del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, pedía moches a cambio de autorizar obras de pavimentación de caminos rurales.

De la misma manera, Regino Montes tuvo que publicar un enésimo comunicado deslindándose de ese hecho.