Oaxaca.-Cuando Dante Montaño Montero calculó brincar de su profesión de capitán de meseros a la política para buscar la presidencia municipal de Santa Lucía del Camino, se acercó a varios lagartones del Morena y su partido aliado, el PT, en busca de mecenazgo. Su mala suerte lo llevó a Benjamín Robles alias “cara sucia” quien, ciertamente, lo apoyó para ganar, pero ahora se ha vuelto un lastre que, de tan pesado, lo puede llevar a al precipicio. 

         Benjamín, el chilango traído de Michoacán por Gabino Cue para hacer política en Oaxaca, vio en Dante un jovenzuelo inexperto. Dicen los que los conocen que aceptó apadrinarlo y lo promovió con las siglas del PT sin pedirle dinero. “Si ganas la presidencia municipal de Santa Lucía del Camino, entonces hablamos”, dicen que le dijo.

       Así sellaron el pacto, pero Dante, neófito en política no calculó el tamaño de la avidez de su mecenas. Nunca reparó en que un grupo de personas sin los principios y valores de la política son, en resumidas cuentas, malhechores, corruptos y traidores. Esta ha sido la historia de la asociación política que identifica a Robles Montoya. Estas perversidades trascendieron la semana pasada en medio de la rebelión de un grupo de concejales que están develando la gran corrupción que prohíjan Dante y su mecenas.

        En este espacio he comentado sobre la personalidad intrigante del chilango traído de Michoacán. Traicionó a sus protectores priistas en Michoacán donde inició su carrera política; en Oaxaca no dudó en asestar puñalada trapera a su “amigo” Gabino Cue, después de que lo hizo senador por el PRD y hasta le ofreció la gubernatura. Es su naturaleza pérfida. No dudamos en que así termine su relación con Dante Montaño Montero a quien ya metió en serios problemas en su avidez por el dinero de las arcas municipales.

       Calculan los concejales que está exigiendo auditoría que para la canalización de millonarias cantidades de dinero para supuestos trabajos políticos del PT, utilizan los ingresos de Santa Lucía del Camino. Calculan que ha desviado cerca de cien millones de pesos.

       A menos que el Morena intervenga, el escándalo podrá seguir escalando porque tienen pruebas de la gran corrupción que hace insostenible al edil Dante Montaño.

NEPOTISMO

       Sostienen que el alcoholímetro que se utiliza como una especie de extorsión a la ciudadanía de ese municipio, no fue por acuerdo de Cabildo, no está en la ley de ingresos y una juez municipal cobra las extorsiones, digo multas, sin expedir recibo oficial. Lo peor es que el encargado de tales extorsiones es su hermano Beto que no ingresa el dinero a las arcas.

       Señalan que la encargada de la clínica municipal, su hermana Diana Montero, cobra 500 pesos por cada revisión a las chicas que trabajan en los bares y casas de cita de la demarcación. El dinero tampoco ingresa a la tesorería municipal.

       No convoca a sesiones de Cabildo e ignoró su obligación del informe anual. Por eso los concejales no saben el destino de 40 mdp del ramo 28; 17 mdp del ramo 33 fondo 3; 35 mdp del fondo 4. De los ingresos por impuesto predial, traslado de dominio y continuación de operaciones, que suman unos 90 mdp, nadie sabe.

       Los concejales que exigen cuentas dicen que recurrirán a la presidencia de la República para hacer efectivo en Santa Lucía del Camino el combate a la corrupción. Dicen que el peor Congreso del estado y su llamado órgano superior de fiscalización “ni huele ni hiede”. A eso se debe que haya tantos presidentes municipales ladrones.

       El dinero por el operativo alcoholímetro es millonario, pero solo Beto Montaño y Rogelio Rodríguez, hombre de confianza del “cara sucia”, saben su destino.

      Los jueces calificadores, en los días del operativo cobran, multas sin recibo oficial alguno.

       Sostienen que Rogelio Rodríguez es colaborador cercano de Benjamín Robles y “aviador” del Ayuntamiento con un sueldo de casi cien mil pesos mensuales. Desde el sexenio del saqueador Gabino Cue, fue identificado como operador del “cara sucia” a quien le entregaba recursos del Instituto de Educación para Adultos donde fue director hasta que Gabino fue traicionado por Benjamín. En el Ayuntamiento de Santa Lucía, dicen, encontraron una mina de oro. La esposa de Rogelio administra el programa bienestar en esta localidad y, al menos, media docena de sus familiares cobran sueldos arriba de los 30 mil pesos cada mes.

       El primo de Dante es director de Obras, su tía está en el área de Salud, las dos Jueces calificadoras municipales son sus primas.