SENDERO

Oaxaca.- Coincido totalmente con el doctor José María de la Roca Chiapas, director nacional de Nueva Acrópolis México, que todos hemos tenido maestros que nos transformaron la vida positivamente; nos transmitieron enseñanzas que dejaron una huella profunda en nuestra historia; nos dejaron semillas de oro, conocimientos que crecieron y dieron sus frutos, que no sabemos hasta dónde seguirá el bien que nos hicieron, ya que esos frutos nos regalan a su vez nuevas semillas que dan nuevos conocimientos, experiencias y sueños a emprender. 

El día 8 de mayo la Organización Internacional Nueva Acrópolis conmemora a todos los maestros que ha tenido la humanidad y nos han dejado grandes tesoros de sabiduría; hace una ofrenda recordándolos y revive la importancia de generar un vínculo consciente, una relación entre los que enseñan y los que aprenden, entre los instructores y sus instruidos, entre maestros y discípulos.

Y no es que nos guste recordar nomenclaturas decimonónicas, aclara De la Roca Chiapas en una entrevista con este senderista, sino que rescatamos el valor de esta relación, de las enseñanzas, inclusive de maestros que no hemos conocido en persona pero que son Maestros y Maestras de la Humanidad. Una de ellas es Helena Petrovna Blavatsky, quien se consideraba a sí misma como embajadora de una enseñanza inmemorial que transmitía a la humanidad por indicaciones de sus maestros, plasmada en su gran legado literario: la Doctrina Secreta. HPB desencarnó justo un 8 de mayo, por eso la OINA le dedica esta fecha y también para expresar su gratitud a todos los grandes maestros de sabiduría, a todos los maestros de nuestro día a día.

Dice que en estos días que estamos viviendo una nueva edad media, llena de supersticiones, migraciones, epidemias (Covid-19) y miedos, creemos que la respuesta está en retomar una actitud filosófica sobre los eventos que suceden en nuestro entorno y reflexionando sobre cómo podemos mejorar como personas, ya que no es ocultándose ni deteniendo la economía cómo vamos a resolver los problemas.

No es echando la culpa a los gobiernos por las decisiones que toman, sino asumiendo cada quien su responsabilidad, ya que más peligroso que el Covid-19 es el miedo que genera y orilla a vivir una especie de enfermedad colectiva que puede volver a muchos más egoístas, menos empáticos y más violentos, como se ha visto en México con el caso de las personas que atacan a personal médico porque creen que los van a contagiar o los discriminan al impedirles el acceso al transporte público.

El director nacional de OINA afirma que la respuesta está en detenernos en nosotros mismos, en recuperar las enseñanzas de los maestros que han llenado de sabiduría al mundo y en aplicar sus enseñanzas. Está en vivir un sentimiento de fraternidad que desarrolle en cada persona un espíritu colaborativo, de unión, empatía, respeto y afecto profundo entre los seres humanos. ¿Qué hacer ante el fanatismo, la violencia y discriminación? ¿Qué actitud interior saludable podemos desarrollar? El doctor De la Roca Chiapas nos comparte algunas ideas asimiladas de los grandes maestros(as) de la humanidad:

1.- Aprender a conocernos, ponerle nombre a lo que sentimos sin tener miedo a enfrentarlo, buscando salud y la mejor manera en cómo acomodamos nuestras respuestas instintivas, con el apoyo de profesionales.

2.- Aprender a desarrollar virtudes como la concordia, la esperanza, la alegría, el esfuerzo, la voluntad, el amor. No dando discursos de cómo deben ser los demás o diciéndole a los demás qué hacer, sino respetando lo que cada uno cree como válido y es positivo para todos.

3.- Reconocer que todo es cíclico, que la historia se repite, tanto individual como colectivamente; estudiar las causas de estos ciclos y tomar conciencia de por qué se da, por qué se mantiene la crisis, o cómo hemos salido en otros momentos de situaciones similares; cómo yo he salido de mis crisis en otras ocasiones, qué he hecho bien, qué recursos interiores y exteriores tengo.

4.- Y lo más importante, determinarme a vivir conforme a las soluciones y no perpetuando las causas que generan el miedo o la ignorancia; decidirme a vivir con ética y alegría, con un espíritu crítico y filosófico en la búsqueda de la verdad, no aceptando tantas noticias y conocimientos falsos que hay; detenerme para encontrar lo cierto.

Muchos critican, pero las cosas no cambian por dar una opinión sobre las cosas, sino atreviéndonos a buscar soluciones y actuar en consecuencia. ¿Cómo puedo yo ayudar? Trabajando nuestras propias limitaciones, las pequeñas o grandes ignorancias que tenemos, por ejemplo, dejando de ser violentos aunque muchos lo neguemos de serlo, sin embargo, hay muchas formas de manifestarlo: en lo verbal, en pensamiento, siendo machista, pensando que solo la forma particular de pensar es válida, no luchando por lo que crees es importante. ¿Tu criticas o haces algo para mejorar el mundo?

Mi entrevistado agradece a todos los maestros (as) de sabiduría que han existido, a los maestros que vemos y no hemos visto pero han hecho historia, dejando su huella por todos lados y en muchas personas, dieron respuestas y enseñaron cómo poner en práctica las respuestas. Hubo peste en la época de los estoicos y se salió de ella, gracias entre otras cosas a la influencia de los filósofos estoicos, quienes vivieron su filosofía, una filosofía basada en el dominio de las limitaciones, haciendo ejercicios de limpieza física y limpieza interior, desapegándose de lo material, poniendo sus mejores emociones y los pensamientos en búsqueda de un bien común.

Para los interesados se recomienda ver el video sobre algunas propuestas de lo estoicos para enfrentar la crisis https://www.youtube.com/watch?v=RAxqWSsXWww) o su versión corta (https://www.youtube.com/watch?v=5Kq6kDw6icA ).