DETRÁS DE LA NOTICIA

En México y Estados Unidos resurgen los primeros brotes de hartazgo en contra de los gobiernos de los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump, respectivamente. ¡Ya basta!

Al terminar este sábado la Jornada Nacional de Sana Distancia por el COVID-19, el Frente Nacional AntiAMLO (FRENAAA) se manifestó “para exigir la dimisión del presidente de la República”.

Protestaron en 70 ciudades: Acapulco, Aguascalientes, Cancún, Ciudad Juárez, Ciudad de México, Chihuahua, Culiacán, León, Mérida, Oaxaca, Querétaro, Tampico, Tijuana, Xalapa y Zacatecas.

Las televisoras, sobre todo, no informaron de las multitudinarias manifestaciones en la República, pero sí lo hicieron de manera crítica medios internacionales en primera plana, como Le Monde.

Entretanto, en Estados Unidos se complicaron más las cosas en casi todos los 50 estados de la Unión Americana, hartos del autoritarismo, racismo y frivolidad del presidente Donald Trump.

Las protestas alcanzaron tal magnitud que al arribar cientos de manifestantes a la Casa Blanca e intentar penetrar, fue necesario que resguardaran a Donald Trump en el bunker presidencial.

Por primera vez en la historia, las luces de la emblemática Casa Blanca fueron apagadas y el presidente en turno fue resguardado en su búnker tras las intensas protestas nacionales.

A reserva de abundar sobre el tema, un breve análisis de las protestas pone de relieve que gran parte de los pueblos están hasta la madre de la soberbia y autoritarismo de sus presidentes.

La discriminación y creciente polarización social provocada por el presidente Donald Trump llevó al asesinato de odio del afroamericano George Floyd por el policía de Minneapolis Derek Chauvin.

El fallido intento de incendio de la Casa Blanca durante las protestas amenaza con incendiar el seco pasto de la pradera norteamericana. Tambalean al gobierno y obligan al toque de queda.

Más interesante aún es observar la lección de vida y mayor grado de conciencia que adquieren los ciudadanos de México y Estados por la pandemia del coronavirus SARS-COV-2-COVID-19.

México tiene todo para ser una potencia media en el mundo. Posición geográfica estratégica envidiable geopolíticamente entre Europa y Asia. En realidad, cintura del Continente Americano.

Vastos recursos naturales con 11 mil 122 kilómetros de litoral continental bañado por dos grandes océanos, el Pacífico y el Atlántico, tanto en la parte del Golfo de México como al mar Caribe.

Oaxaca destaca en la región sur-sureste por tener la más rica biodiversidad en el continente, después del Amazonas, en la zona de Los Chimalapas, en los límites con Chiapas y Veracruz.

El mayor y peor enemigo de los mexicanos, salvo honrosas excepciones han sido y son sus gobiernos, especialmente, los federales. Presidentes cómplices y títeres de Estados Unidos.

Pareciera que estamos condenados por los siglos de los siglos a ser colonia, primero de España, y, después de la prefabricada Revolución de 1910, de hecho, de Estados Unidos de América.

La frontera actual para Estados Unidos y México tiene una longitud de 3169 km. Pasa por cuatro estados estadounidenses, seis estados mexicanos, y tiene más de 20 puntos de travesía.

La obligada cohabitación geográfica patológica ha llevado históricamente a México en la globalización al hecho que: “Cuando Estados Unidos tiene un resfriado, a México le da pulmonía”.

Como es lógico y natural, la dependencia enfermiza entre los gobiernos de ambos países provoca un evidente, público y notorio paralelismo en perjuicio de sus pueblos. Veamos si no es así.

Los hashtag #AmloVeteYa y MéxicoNoTeQuiereAMLO se volvieron tendencia en las benditas redes sociales al tiempo que circularon varios videos de las caravanas en diversas ciudades del país.

Al mismo tiempo, miles de internautas revivieron una petición iniciada hace más de un mes en la plataforma Change.org en la que se demanda la renuncia del mandatario federal mexicano.

Un amplio sector ciudadano opositor a López Obrador denuncia “los cada vez más recurrentes pensamientos confusos del presidente, evidenciando él mismo su enfermedad mental”.

En la Ciudad de México, los vehículos salieron del Auditorio Nacional hasta Palacio Nacional por Paseo de la Reforma. Decenas de ciudadanos mostraron su rechazo a las políticas de AMLO.

En una grabación que se hizo viral en las redes sociales Pedro Luis Martín Bringas, ex consejero de Soriana, se autodenominó líder del FRENAAA, que se conformó por iniciativa ciudadana.

El ex ejecutivo de Soriana informó que participan militantes y simpatizantes de todos los partidos, de todas las clases sociales, así como estudiantes, profesionales y empresarios de la República.

El Frente AntiAMLO calculó en más de 200 mil los manifestantes en todo el país expresándose de manera cívica, pacífica y respetuosa de la Ley. Votos que hacen ganar o perder una elección.

alfredo_daguilar@hotmail.com

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@efektoaguila