TRAVESÍAS DIGITAL / Por Maureen Evans / Fotografía de Maureen Evans

Oaxaca.- Vibrante, generosa y exigente, Oaxaca es uno de esos destinos 
en los que, entre un mezcal y
 otro, los días se alargan todo 
lo que uno quiera. Aquí hay 
mucho que ver, hacer y comer; desde los sitios arqueológicos
 de los Valles Centrales hasta las cascadas petrificadas de Hierve el Agua y los fogones que celebran
los sabores tradicionales en el centro de la capital. Oaxaca es naturaleza imponente, personajes y tradiciones. Como Dionisia Aldeco Alejandrez y su panadería, o la Danza de los Zancudos en Zaachila.  

Uno de esos destinos 
en los que, entre un mezcal y
 otro, los días se alargan todo 
lo que uno quiera.