OAXACA. La prohibición en Oaxaca de la venta de refrescos y alimentos “chatarra” afectará directamente a alrededor de 58 mil comercios, en particular a misceláneas, abarrotes, loncherías, fondas, taquerías, entre otros, aseguró la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

Según el organismo empresarial, aproximadamente el 60 por ciento de los ingresos de este tipo de negocios dependen de la venta de alimentos y bebidas, y lo cual generaría una significativa pérdida de empleos.

Adicionalmente, informó, la prohibición tendría un impacto directo en la economía regional, en particular a los pequeños y medianos productores de productos tradicionales como el cacao y chocolate, íconos de la entidad, que actualmente se encuentran en riesgo por la baja producción de la semilla y la carga fiscal que se le ha impuesto en tiempos recientes, “mermando así los ingresos de miles familias”.

“En estos momentos Oaxaca se encuentra en una crisis económica profunda, la cual afectará principalmente a los pequeños comercios. Tan sólo a nivel nacional, se estima que derivado de esta situación, ya han cerrado más de 70 mil tiendas de abarrotes”, apuntó.

Ayer, los diputados de la 64 Legislatura del Congreso de Oaxaca aprobaron una iniciativa por el que se adiciona el artículo 20 bis. de la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado, con el fin de prohibir y sancionar la distribución, donación, regalo, venta y suministro de bebidas azucaradas y alimentos de alto contenido calórico a menores de edad.

La aprobación de esta reforma, opinó la Coparmex, provocará la creación de una controversia jurídica con el Congreso local, ya que esta prohibición es una facultad exclusiva de la Federación y la cual está establecida en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

A través de un comunicado, dijo que les preocupa que desde los poderes legislativos federal y locales, se procesen temas de impacto directo para distintos sectores económicos, mismos que son contrarios al objetivo de mantener los empleos y generar acciones en favor de la recuperación económica.

“En particular, nos preocupa el hecho de que sin una argumentación sólida y desatendiendo las solicitudes de audiencia del sector privado, los legisladores oaxaqueños prohíban la venta de una serie de alimentos y bebidas a menores de edad”.

La Coparmex argumentó, además, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la obesidad y el sobrepeso tienen un origen multifactorial. De igual forma, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) ha señalado que los alimentos y bebidas procesadas representan tan solo el 30 por ciento de la ingesta calórica.

Finalmente, recordó que el próximo 1 de octubre se prevé la entrada en vigor de las recientes modificaciones a la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010, en materia de etiquetado frontal de alimentos y bebidas no alcohólicas, el cual tendrá como objeto informar al consumidor sobre el contenido de los productos.

“Por tal motivo, consideramos que es menester esperar a la implementación de las políticas de carácter federal y valorar su efectividad con base en su ejecución, previo a implementar medidas coercitivas que puedan dañar el patrimonio de miles de oaxaqueños, sin evidencia alguna que sustente o justifique la medida”.