Los juegos de beisbol no tienen una duración definida, pueden ir de dos horas y media a tres horas y media, o más si se alargan a extra innings o se retrasan por lluvia, por lo tanto, no es común su transmisión por televisión, a menos que sean juegos de Serie Mundial donde es más fácil encontrar patrocinadores capaces de pagar cantidades estratosféricas que reditúen esa inversión con ventas en retorno.

El medio de comunicación natural para la difusión del juego de pelota es la radio, es mucho más barato el tiempo comercial, llega a miles de personas dependiendo de la potencia de sus transmisores y capta su señal cualquier receptor incluyendo celulares o internet, lo importante para que compense a los patrocinadores es la cantidad de menciones que se hagan en el transcurso de un partido.

Durante un juego hay tiempos muertos, por ejemplo, al terminar los innings, las visitas al montículo, los cambios de lanzadores, la lesión de algún jugador, etc. entonces se aprovecha para compartir los mensajes publicitarios sin perder ninguna de las acciones del partido.

Acudir a un estadio a ver un juego en vivo te permite apreciar las acciones, se escucha el vibrante sonido ambiente de los espectadores y los avisos que hace el anunciador oficial, anuncia quien acude a batear, nombre de los lanzadores y de los bateadores, etc. en una transmisión por radio, es el narrador quien transmite la emoción del juego, al escucharlo se pueden ver las acciones con la imaginación.

En la crónica se utilizan muchas frases que para un fanático pasan desapercibidas, sin embargo, para quien no conoce la jerga de este deporte, le pueden llamar la atención sin saber exactamente a que se refiere, veamos algunas y su significado.

La loma de las responsabilidades. No quiere decir que es un sitio para firmar acuerdos de paz en una guerra, así se le denomina al montículo desde donde lanza el pitcher, hay que recordar que alguien gana y alguien pierde cada partido, de ahí que se evoca responsabilidad, a los demás peloteros se les mide por su eficiencia con el guante y con el madero sin importar la victoria o la derrota del equipo.

Se prendió la estufa. Conforme avanzan las entradas los lanzadores abridores van perdiendo fuerza y dejan de dominar a los bateadores contrarios, es cuando el entrenador manda a sus lanzadores suplentes a calentar el brazo para que estén listos por si son requeridos sus servicios, en el momento en que inicia la actividad en el bulpen, se dice que se ha prendido la estufa.

Se quedó con la carabina al hombro. No significa que hay un militar esperando en el terreno de juego, es la manera de decir que un bateador se poncha sin mover el madero para tirarle a la bola y se le queda apoyado en el hombro, muchos lanzamientos hacen efectos extraños o grandes curvas y engañan al bateador quien piensa será una bola mala y no hace swing a pesar de tener dos strikes.

Vaya machete que tiene el jardinero. No significa que alguien dedicado a labores de jardinería está podando el pasto del terreno de juego, quiere decir que el pelotero que juega en los jardines tiene un brazo muy poderoso y puede hacer out en home o en tercera a algún corredor que intente avanzar más de dos bases con un imparable.

Hacer un lanzamiento preciso de la pelota desde los jardines al guante de su compañero es espectacular, muy celebrado por el público y reconocido por los narradores, también se puede decir tiene un brazalete impresionante.

Logró subir a la gran carpa. No quiere decir que un pelotero se fue al circo en sus ratos libres, así se le conoce a las Grandes Ligas, donde se pagan enormes sueldos, lo que hace que sea un gran sueño llegar, ahí verás hombres corpulentos de gran elasticidad haciendo atrapadas increíbles y bateando con eficiencia pelotas que viajan a más de 150 kilómetros por hora, mucha competencia por cada espacio.

Fue puesto fuera en un tira tira. No significa que en el juego hubo violencia o una ráfaga de disparos, esa frase significa que un corredor fue sorprendido por el lanzador fuera de su base en una revirada y lo pusieron out lanzándose la bola varios defensivos mientras el corredor intentaba esquivarlos, hasta que uno pudo tocarlo para ponerlo fuera finalmente.

2, 2, y 2, la cuenta que presagia el ponche. Quiere decir que una gran cantidad de veces, el bateador que se encuentra en la cuenta de dos bolas, dos strikes y dos outs, recibe el tercer strike y se convierte en out por la vía del chocolate o ponche.

Contra la base por bolas no hay defensa. Más que una frase basada en probabilidades es una realidad, puesto que una base que se otorgada debido al descontrol de un lanzador, no permite actuar a su defensiva y el bateador se pone en primera base, si hubiera casa llena, entra en automático una carrera que se denomina de caballito.

Pitcher que empieza ponchando pierde el juego. Un lanzador abridor tiene tres opciones por partido, gana, pierde o sale sin decisión, aun si consigue ponchar a su primer enemigo, mantiene un tercio de probabilidades de perder el juego, debido a que así sucedió en algunos encuentros históricos, se hizo popular la frase, incluso algunos primeros bateadores se poncharon a propósito esperando ganar gracias a esta cábala.

El tema es interesante, habrá que abordarlo nuevamente en próxima columna.

Si desea contactarme favor escribir a jpr.cronicas@gmail.com

Facebook: Jaime Palau Ranz

Tweeter: @jpranz