[Guilá Naquitz]

Oaxaca.- La nueva narrativa del Gobierno de Oaxaca basada en el lema “Crear, Construir, Crecer” tiene aplicaciones muy concretas sobre las que vale la pena reflexionar. En el gran rubro de las actividades productivas, este Gobierno ha apostado como ningún otro a la capacidad de innovación de las y los oaxaqueños. Se podría decir que por primera vez tenemos un Gobierno que de verdad confía en las habilidades de quienes conocen por herencia de generaciones el arte de crear obras únicas. Como mencioné en una de las últimas entregas, hoy las y los artesanos oaxaqueños tienen una sede a la altura de la grandeza del arte popular hecho en Oaxaca. No es el único ejemplo de esta nueva etapa en la que “Crear” es el detonante de acciones encaminadas al bienestar de la gente.  

En las montañas de la Sierra Norte, una de las más sorprendentes zonas boscosas de Oaxaca y el país, San Pedro Cajonos ahora cuenta con un nuevo referente para la creación y conservación de uno de los bienes más preciados de nuestros pueblos. Se trata de un Laboratorio de Sericicultura, cuyo objetivo es incrementar la producción del gusano de seda en cantidad y calidad, además de contribuir a apuntalar la comercialización del producto y mejorar los ingresos de los habitantes de éste y otros municipios. Con instalaciones de primera, y con una vocación por el empoderamiento de las familias productoras de la seda, este laboratorio surge como catalizador para ampliar los conocimientos y posibilidades de una comunidad artesanal entregada y solidaria.

Además de ser una innovación valiosa para Oaxaca, este Laboratorio beneficiará a 400 familias dedicadas a la sericicultura. En diferentes ocasiones, el Gobernador Alejandro Murat Hinojosa y su esposa, la Señora Ivette Morán, han reiterado su respaldo al sector empresarial y concretamente se comprometieron a ayudar a las familias de Cajonos con un espacio para fortalecer esta noble actividad que se traduce en ingresos para familias que dependen por completo de ella. Para ponerlo en perspectiva, este laboratorio es el segundo espacio dedicado a la producción del gusano de seda en el país, pero ofrece mayores dimensiones y está mejor equipado. Como visión, se propone ser proveedor de la materia prima en toda la región Sur Sureste de México, garantizando disponibilidad y calidad a un costo menor al actual.

Hay un prejuicio enraizado en la sociedad acerca de que construir es cosa fácil. Tanto en su sentido más práctico como en el sentido metafórico. Construir aparece relacionado con un conjunto de actividades coordinadas, que implican trabajo especializado, recursos suficientes y conocimiento de las condiciones en las cuales se va a transformar la realidad. Se cree que todo está dado. Pero seamos realistas, no hay construcción fácil. Ya no hablemos de grandes edificios como los rascacielos de las urbes mundiales, como de cualquier edificio pequeño. En este sentido, el nuevo Laboratorio de Sericicultura, “Santuario del Gusano de Seda”, es un ejemplo de que incluso en la geografía más compleja puede concretarse una obra que por sí misma es estética, pero que además será un factor de crecimiento para el Distrito de Villa Alta, la región de la Sierra Norte y pondrá a Oaxaca al frente de un nicho de mercado insuficientemente explorado en el pasado.

Hay que reconocer que en este proyecto han participado instituciones que forman parte de la nueva atmósfera para hacer negocios que ofrece Oaxaca. Desde luego, la Secretaría de Economía del Gobierno del Estado de Oaxaca bajo el liderazgo del Secretario Juan Pablo Guzmán; el Fideicomiso para el Desarrollo Logístico del Estado de Oaxaca (FIDELO); y el Instituto Oaxaqueño del Emprendedor y de la Competitividad. Las instituciones del Estado han respondido con eficiencia, pero sin duda el motor del proyecto ha sido la asociación de artesanos productores de seda y textiles, que además de contar con un poderoso instrumento para mejorar sus creaciones, también han sabido diseñar una marca colectiva y elaborar un plan de comercialización.

En San Pedro Cajonos como en otros municipios circunvecinos de Villa Alta la crianza del gusano de seda es un arte. A diferencia de los grandes centros de producción; de los procesos de industrialización que implican mecanización, programación y estandarización, lo que también provoca la rutinización del trabajador, las formas tradicionales de transformación de materias primas en objetos son una dimensión más de la cosmovisión de nuestros pueblos originarios. Como capital oaxaqueña de la seda, en Cajonos las familias se organizan para criar al gusano de seda, procuran su alimentación con hojas de árbol de mora que consumen durante semanas, y cuidan que el proceso evolutivo resulte lo mejor posible. Al final, el ciclo natural lleva al gusano a formar el capullo con el hilo de la seda; y mientras éste se convierte en una mariposa que levanta el vuelo, apenas empieza la tarea del artesano, que a menudo es el mismo que se dedica a la crianza. Son meses de arduo trabajo para concluir una artesanía.

Lo anterior manifiesta lo laborioso que es un proceso en el que también se involucran técnicas ancestrales para obtener colorantes naturales, lo que permite a las familias teñir de hermosos tonos los textiles de seda. A menudo en telar de cintura, se crean desde los típicos rebozos hasta blusas y camisas que son verdaderas obras maestras fruto de la habilidad de manos zapotecas. Cuánto hay de sabiduría en el cuidadoso proceso del gusano de seda y cuánto significado tiene cada etapa. Detrás de cada textil hay un proceso que refleja la belleza de la naturaleza y la sabiduría de quienes han logado coexistir con ella de forma sustentable. Como en otras gamas artesanales, la del gusano de seda aprovecha el entorno, pero no busca destruirlo sino reproducirlo. Hay una filosofía por la vida y su conservación.

Ante las formas propias de producción y comercio de las comunidades artesanales de Oaxaca, sería fácil reducirlas a su ámbito local. Considerar que ya nada puede hacerse para mejorar una labor que históricamente se hace en casa y que depende de la creatividad individual como potencia. Sin embargo, esa conformidad no es consistente con la visión del Gobierno del Maestro Alejandro Murat Hinojosa. Con una inversión de más de 19 millones de pesos, el “Santuario del gusano de seda” ya es una realidad y un valor adicional a la enorme riqueza cultural de Oaxaca. Un legado para el futuro. Será escenario de trabajo y aprendizaje conjunto. A tan solo dos horas y media de la capital oaxaqueña y por una ruta llena de paisajes espectaculares, hay un viaje pendiente para todos aquellos que quieran vivir una experiencia inolvidable. El ciclo natural del gusano de seda y la sabiduría de quienes lo crían son una gran metáfora del presente: “Crear, Construir, Crecer”.

@pacoangelm