EL ECONOMISTA

Oaxaca.- Pese a la crisis económica provocada por la pandemia del Covid-19, las remesas que se envían a México, principalmente de Estados Unidos, alcanzarán en el 2020 los 39,500 millones de dólares, que representarán un crecimiento anual de 8.4%, estimó BBVA.

Pese a la crisis económica provocada por la pandemia del Covid-19, las remesas que se envían a México, principalmente de Estados Unidos, alcanzarán en el 2020 los 39,500 millones de dólares, que representarán un crecimiento anual de 8.4%, estimó BBVA.

En la presentación del “Anuario de Migración y Remesas 2020”, se destacó que, con base en pronósticos del Banco Mundial, la caída a nivel mundial en el flujo de remesas será de 20% este año. En México la tendencia será contraria.

El documento señala que aunque al inicio de la pandemia sí se registró una caída de las remesas al país (-2.0% en abril), en los siguientes meses retomaron el camino del crecimiento y en agosto éste fue de 5.3 por ciento.

“Por mucho, las remesas son la principal fuente de divisas en el país. Salvo en abril hay tasas de crecimiento importantes. Estimamos un crecimiento en el año de 8.4% en el flujo. Las remesas van a permitir a muchas familias mexicanas que se han visto afectadas por la crisis, mantener sus niveles de consumo”, detalló Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México.

En videoconferencia explicó que los factores que incidirán en el incremento de las remesas en un escenario de pandemia son: los estímulos fiscales del gobierno de Estados Unidos a migrantes documentados por montos de hasta 600 dólares semanales que llegaron a casi 7 millones de connacionales; además de que, dadas las restricciones de movilidad, las personas que normalmente venían al país a dejar los recursos, ahora lo hicieron de forma electrónica.

Otra explicación al crecimiento de las remesas a México es la depreciación del peso frente al dólar.

“Los apoyos llegaron, en buena medida, a migrantes mexicanos, no a todos. De los casi 12 millones de migrantes mexicanos unos 7 millones son documentados, muchos de esos pudieron acceder a estos estímulos, y pese perder el empleo, tuvieron flujos que les permitieron enviar remesas”, puntualizó el especialista.

Para el próximo año, Serrano consideró que las remesas seguirán creciendo hacia el país. “Terminaron los apoyos, pero mejorará el empleo en Estados Unidos. Por tanto, las remesas crecerán. No vemos una disminución en el flujo de remesas. Han aumentado aún en lo peor de la pandemia y seguirán aumentando”, enfatizó.

México, tercer lugar en recepción

De acuerdo con el documento, México es ya el tercer país que más remesas recibe en el mundo, desplazando a Filipinas que ocupó muchos años esa posición. Arriba están China e India.

El principal país de origen de remesas a México es Estados Unidos con 94.6% del total, y 98.5% llegan por transferencias electrónicas principalmente por instituciones no bancarias.

En el 2019 fueron siete estados los que captaron cerca de la mitad de las remesas en el país: Michoacán, Jalisco, Guanajuato, Estado de México, Oaxaca, Puebla y Guerrero.

“Se estima que en el 2019 la dependencia de remesas de México fue de 2.9% de su Producto Interno Bruto (PIB), situándolo en el mayor nivel, al menos desde el 2003. Los estados con mayor dependencia de remesas fueron: Michoacán, Guerrero, Zacatecas y Oaxaca”, precisa el informe.

eduardo.juarez@eleconomista.mx