POR: LUCIO GOPAR

FOTOS: OMAR MAYA CALVO.

Grandes historias hay en la Ciudad de Oaxaca de Juárez, dentro de las cuáles, como testigos de su veracidad van quedando edificios, construcciones, monumentos y demás signos que dan constancia de lo que ha sucedido.


Es así que en el Paso del Acueducto que baja desde San Felipe del Agua, hasta llegar al templo del “Carmen Alto”, en donde se encuentran los famosos “Arquitos”, que son parte de este acueducto, se cuenta que en algún momento hubo un accidente y murieron algunas personas, por ello los vecinos del lugar iniciaron las gestiones para instalar una cruz en este lugar y así evitar el paso de vehículos, por ese motivo le pusieron una base muy grande de concreto, de manera que ocupara un espacio considerable. Habiendo logrado que se culminara esta obra, durante la administración del gobernador Rodolfo Brena Torres entre 1962 y 1968.

Esta cruz, llamada simplemente “La Cruz de Piedra”, que sobresalía por estar sobre una base que la hacía destacar, fue adquiriendo importancia, tanto como punto de referencia, así como lugar de respeto para los creyentes, hasta que se convirtió en un lugar emblemático.

Durante el período de Gobierno de Gabino Cué, esta Cruz fue removida, hasta donde se sabe supuestamente por el deterioro que había sufrido por estar a la intemperie durante décadas, al mismo tiempo que se quitó, se trajo otra nueva cruz en lugar de la antigua, esta nueva cruz se cambió de lugar y se puso en donde inicia actualmente el Andador Turístico de “Santo Domingo”, cambiando también su aspecto por un moderno diseño.

Hubo inconformidad de los oaxaqueños porque nunca se supo el destino final, de la primera Cruz de Piedra que fue tallada en cantera azul y de la cual ya nunca se supo nada.

Independientemente de estos antecedentes y para quienes aprecian a simple vista la belleza de la cruz actual, pues luce hermosa, y es un punto de referencia en el centro histórico de Oaxaca. Además de ubicarse en los límites del Barrio de Xochimilco.

Siendo Oaxaca una ciudad con extraordinaria belleza en diferentes áreas, zonas y barrios, la actual “Cruz de Piedra” es ya un lugar emblemático y como se encuentra en una plazuela que lleva precisamente el nombre de Plazuela de la Cruz de Piedra, (ubicada en donde se unen las calles de Rufino Tamayo y García Vigíl), es punto de partida para desfiles culturales, para sesiones de fotos de los exitosos diseñadores de modas de Oaxaca y lugar visitado por turistas que aprecian los lugares tranquilos y bellos que tiene Oaxaca por todas partes.

Francisco Merino, talentoso artista visual oaxaqueño.

Ser oaxaqueño y ser artista plástico es motivo de admiración, como si fuera una fórmula de éxito, en virtud de que ha habido grandes personajes oaxaqueños que han sobresalido a nivel mundial de esta entidad.

A su vez es una gran responsabilidad el tener esas dos características, ya que el reto es más fuerte, pero también es motivo de inspiración. Ya que Rufino Tamayo y Francisco Toledo, solo por mencionar a dos personajes oaxaqueños de nivel internacional son siempre motivos de comparación, pero también de una gran admiración.

Francisco Merino nuestro personaje en esta ocasión, nació en la ciudad de Oaxaca de Juárez, hizo sus estudios de pintura en el taller “Rufino Tamayo”. Francisco también se graduó como psicólogo y maestro en educación, ejerciendo esta profesión durante 7 años. Su gran amor por el arte hizo que viajara a la ciudad de México para seguir sus sueños y estudió en la Facultad de artes y diseño de la UNAM, (Academia de San Carlos), estudiando pintura y grabado por un año.

De regreso a la ciudad de Oaxaca realizó el diplomado en arte contemporáneo en la Curtiduría Centro de Artes Visuales. A partir de esos estudios, su obra además de la pintura se centra en la escultura y en una reinterpretación de la cerámica tradicional a partir de la instalación.

Dentro de sus trabajos tuvo un gran éxito con el proyecto “Resilientes”, donde colaboró con artesanos ceramistas del valle de Oaxaca.. De este proyecto han surgido exposiciones en Museos en San Bartolo Coyotepec en Oaxaca, así como en Guadalajara Jalisco, pero también exhibiciones en la ciudad de “Los Angeles, California”. Su obra ha sido mostrada internacionalmente en Tokio, Japón, con Galería Coper, así como en Madrid España, en el Centro de Arte Moderno y en Nueva York en el Museo de Historia Natural.

En el mes de Junio pasado estuvo como residente artístico en Casa Wabi, muy cerca de Puerto Escondido.

Sus obras han sido tituladas con diferentes temas como “Ecos del Tiempo”, “Tiempo Abstinencia y Soledad”, “Tejedoras de Sueños”, “Estado: Reconstrucción”, “Mar Adentro”, “Agua Nueva”, “Paisajes y Fábulas Humanas”, “Fragmentos Reencuentro con la Vida”, “Guelaguetza Movimiento Fímero I y II”.

Actualmente se encuentra promoviendo su obra titulada “Espiritualidad del Cosmos”, en donde tiene varias obras como “Tormenta Solar”, “Relój”, “Escalera al Cielo”, “Carmesí”, “Solaridad”, en donde él ha llegado a plasmar grandes reflexiones con vivencias y estudios que ha hecho. Estando esta serie de obras de arte a la venta, con belleza original y un encanto único.

Una de tantas reflexiones sobre esta colección que el expresa es: “Al acercarnos al universo dentro de nosotros mismos, es experimentar nuestro caos, una explosión de células y estrellas como meditación para encontrar calma, un profundo respiro… la espiritualidad del cosmos”.

Charlar con Francisco Merino es abrir todos tus sentidos para percibir con claridad lo que él expresa, nos dice por ejemplo “quiero descubrir la relación entre el micro universo de las células y el macro universo de las estrellas, encuentro patrones en esta búsqueda para encontrar la creación, el origen de la vida, como una búsqueda meditativa, sobre el espacio que habitamos y nuestro universo interior”.

Nos dice que en esta búsqueda por explorar la creación, el origen, la vida, etc., ha encontrado patrones y de ahí comienza a trabajar una pieza permitiéndole explorar las sensaciones y colores más profundos, imaginando un viaje por el espacio exterior y un viaje al centro de él mismo.

Su filosofía es el “Artivismo” y significa llevar el arte al servicio de los demás, como una fuente transformadora de conocimiento y comprensión, para ser sensible y solidario con los demás.

Admirador de toda nuestra cultura, Francisco Merino también orgulloso oaxaqueño que nos pone en alto en donde quiera que pise, nos deja sus datos de contacto: celular 9511451360 y correo electrónico: franciscomerinoart@gmail.com

Hay mucho más que platicamos con Francisco Merino, pero que se quedará para una próxima edición, ya que charlar con él es deleitarse el oído y el pensamiento, puesto que nos hace que pongamos en movimiento nuestros sentidos para captar todo lo que él nos transmite.

Francisco Merino te invita a conocer toda la belleza cultural y artística de Oaxaca y también que visites esta plazuela de la Cruz de Piedra, siempre respetando todos los lugares, pero con especial atención los emblemáticos de nuestra entidad y de cualquier parte del mundo.