Dicen los abogados que “a confesión de parte relevo de pruebas”. Parece que esta motivación llevó al neo magnate Eduardo Martínez a cometer un disparate que significa algo así como “curarse en salud”. Es de antología su confesión en la carta muy comentada en los medios. En síntesis dice, en relación al próximo relevo del Rector de la Universidad Autónoma Benito Juárez, lo siguiente:

       “Hoy se intenta consumar un acto que si bien no es de violencia física sí de violencia moral y de iguales dimensiones a la invasión de la Universidad Autónoma de México en 1968”. Afirma en el mismo documento que “si por levantar la voz en la defensa de la autonomía y dignidad universitaria, ocasiona mi aprehensión por motivos políticos lo acepto no tengo duda ni miedo”.

       El pronunciamiento del Chapito mueve a la risa porque esa autonomía y esa dignidad de la Universidad fueron violentadas brutalmente precisamente cuando ellos eran autoridad universitaria y nadie defendió esos principios porque lo que les convenía en ese momento era manejar la Rectoría y su presupuesto. Es una actitud necia gritar ahora lo que no defendieron como autoridades de la Universidad.

       Además de las investigaciones en torno a los desvíos de los subsidios de la UABJO que involucran al Chapito, hay otros acontecimientos que lo mantienen en ascuas. Si no le permiten injerencia en la propuesta del próximo rector, su influencia en la Universidad desaparecerá. Pero hay otros sucesos que le quitan el sueño. Recapitulemos:

       Después de escuchar el durísimo discurso del presidente de la República contra los caciques que controlan diversas universidades públicas del país que “dicen dame y dame dinero (subsidios) y no rinden cuentas”, no creo que el linaje de “los Chapos”, Abraham Martínez y su hijo Eduardo, sigan prolongando el control que tienen de la Universidad Autónoma “Benito Juárez”.

         El plan que están haciendo con Jorge “el coco” Castillo el audaz operador financiero del gobernador saqueador Gabino Cue, para que Eduardo Martínez o algún incondicional sea nuevamente Rector, tiene que abortar con este mensaje presidencial.

       ¡No vamos a permitir la corrupción de esos caciques en las Universidades públicas! enfatiza el presidente. “Eso se acabó, eso se termina, no vamos a apoyar los cacicazgos. Vamos a apoyar la educación pública pero no a los caciques“.

                        OUTSOURCING

       Cuando se escucha discurso tan inusual contra la corrupción, en las instancias universitarias trascienden dos inmensas acciones sospechosas de deshonestidad prohijadas por Eduardo Martínez y otros grupos de poder incrustados en diversas posiciones administrativas de la UABJO.

       Encuentran que no hay contrato ni licitación por el suministro de personal independiente por actividades profesionales requeridas por la UABJO por 50 millones de pesos anuales. Es el famoso y fraudulento sistema outsourcing que permite tener trabajadores que reciben salarios ínfimos y sin prestación laboral alguna. Esto significa para los expertos, vil explotación laboral. El contrato de cada año es para suministrar 350 trabajadores en estas condiciones. Los que obtuvieron sin licitación tal contrato, son Arturo Pérez Aquino y Leonel Bautista Martínez que dicen representar al corporativo Tuxame.

       Otro contrato de la UABJO con fuerte tufo a corrupción se refiere al suministro e instalación del sistema fotovoltaico (fotoceldas) que iban a suministrar electricidad a las escuelas de Derecho, Arquitectura, Economía y demás oficinas en la CU. Desde hace tres años los caciques de la UABJO ordenaron pagar más de 9 millones de pesos, pero el sistema no funciona porque la empresa beneficiada que es propiedad de una amiga de un senador del Partido Verde, hasta la fecha se desentiende de unos medidores “bidireccionales” que no hay en el país. La empresa beneficiada es RedwanConstrucciones SA de CV, pero ocultan el fallo y número de la licitación. Pero la caja de sorpresas del fraude universitario está saturada, Mañana seguimos.