LA JORNADA



▲ Productores de flor de cempasúchil y cresta de gallo, de la localidad de Puente Madera, Oaxaca, temen que en este año sufran pérdidas cuantiosas por falta de mercado para sus cosechas debido a la cancelación de festejos de Día de Muertos.

Diana Manzo

Puente Madera, Oax., Más de 80 productores de flor de cempasúchil (Tagetes erecta) en Puente Madera, Oaxaca, se encuentran en la incertidumbre debido a que las autoridades han cancelado las actividades públicas relacionados con el Día de Muertos y han anunciado el cierre de panteones durante el 1º y 2 de noviembre a fin de evitar aglomeraciones ante la contingencia sanitaria por la pandemia de Covid-19.

Mientras recorre y supervisa el cultivo de la flor, también conocida como tagete, así como de cresta de gallo, David de la Rosa Reyes, zapoteca originario de esta región, señaló que todo es incierto por la enfermedad, pues la situación provocó que durante la actual temporada disminuyeran las hectáreas de siembra y el número de gente que se dedicaba a ello. Ya no sabemos qué ocurrirá, nosotros vendemos nuestras flores en Juchitán, Tehuantepec y Salina Cruz; se usan para adornar los grandes altares y ofrendas, pero al parecer en esta ocasión todo será diferente y tendremos pérdidas, porque nuestra inversión es alta, añadió.

Puente Madera es una agencia municipal que pertenece al municipio de San Blas Atempa, y cada año es tradición que a este lugar llegue gran número de personas en camionetas para realizar compras al mayoreo.

En esta ocasión, los productores ven complicado que sus flores se vendan como en años anteriores, cuando no nos quedaba ni una y la inversión de 10 mil pesos se duplicaba, lo que al mismo tiempo era garantía para la siguiente siembra.

Nos preocupa, porque no veremos ganancias, por eso pedimos a la gente que al menos nos haga el gasto para sacar nuestra inversión, porque es nuestro único ingreso en esta temporada, dijo Antonio Chiñas Jiménez.

Los cambios del clima también afectaron la producción, explicaron los campesinos, pues en este año hubo poca lluvia y muchos vientos, además de que el agua de riego llegó tarde y la cosecha se logró por el líquido que extrajeron de los pozos norias.

Argumentaron que ya no pueden predecir cuándo lloverá porque las estaciones se han alterado, además en este año hubo poca lluvia, a diferencia de 2019 cuando llovió bastante; uno ya no sabe cómo serán los días y los años, pero éste en especial ha sido muy difícil.

Ismael Luis López, quien sólo cosechó media hectárea de una que sembró, dijo que un surco de flores de cresta de gallo las vende en 300 pesos y la de cempasúchil en 200 pesos.

No es negocio, pero lo hacemos porque es nuestra herencia. Cada año, a partir de estas fechas comienzan a llegar muchas personas, algunas nos compran la media hectárea y otros unos cuantos ramos, sabemos que vienen revendedores y otros lo compran para sus altares, indicó.

Además de la llamada flor de muerto, los habitantes de esta zona también cultivan en el resto del año camote, maíz, jitomate, albahaca, margaritas y azucenas, pues la mayoría vive del campo.