Por: Lucio Gopar.

Fotos: Sectur Oaxaca/Omar Maya Calvo.

Tanto en la ciudad capital de Oaxaca, como en las 8 regiones se celebra una gran fiesta que nadie puede pasar desapercibida, sino al contrario, se tiene que ahorrar en algunos casos, para tener el dinero suficiente para los preparativos, es como si fuera una fiesta que dura algunos días. Según el Arzobispo de Antequera: Pedro Vásquez Villalobos, el nombre correcto de este Festejo es: “Días de los Fieles Difuntos”. Sin embargo turística y comercialmente se le denomina: “Días de Muertos”.


Y es así como estas fiestas son primeramente un festejo para nuestros propios difuntos, pero era tanta la devoción y las tradiciones, que llamó la atención de los turistas, siendo actualmente también parte de estos festejos los propios visitantes de nuestro país y de otros lugares del mundo, admirando desde las famosas Comparsas, que son recorridos con música y bailando personas disfrazadas de muertos, mientras van bebiendo en algunos casos mezcal, en otras aguas típicas tradicionales de sabores o chocolate caliente, haciendo pausas en las casas de los mayordomos, en donde se baila con las propias bandas de música tradicional, sirviendo: tamales de mole, atole y más bebidas, habiendo lugares en donde es tanto el empeño que le ponen los organizadores, que es imperdible que vayas a vivirlas, sólo por citar algunos de estos, los lugares conurbados a la capital del Estado, muy tradicionales de las Comparsas son: Nazareno Etla y Xoxocotlán de Morelos, en donde con muchos meses de anticipación, las familias de estos pueblos, van preparando sus disfraces para salir en estos desfiles.

El Papa Francisco explicó de una forma más clara estas celebraciones, que consisten en: la solemnidad de Todos los Santos y la Conmemoración de los Fieles Difuntos:

“El 1º. De Noviembre celebramos la solemnidad de Todos los Santos y el 2 de Noviembre la Conmemoración de los Fieles Difuntos. Estas dos celebraciones están íntimamente unidas entre sí, como la alegría y las lágrimas encuentran en Jesucristo una síntesis que es fundamento de nuestra fe y de nuestra esperanza. En efecto, por una parte la Iglesia peregrina en la historia, se alegra por la intercesión de los santos y los beatos que la sostienen, en la misión de anunciar el evangelio: por otra, ella, como Jesús, comparte el llanto de quien sufre la separación de sus seres queridos, y como Él y gracias a Él, hace resonar su acción de gracias al Padre que nos ha liberado del dominio del pecado y de la muerte”.

En Oaxaca siempre hay motivos para deleitarse con su exuberante gastronomía y es así, que en estas fechas no puede faltar, el mole negro, el chocolate, los panes de yema, dentro de los más típicos con “caritas”, así como los tamales de mole con hoja de plátano y también envueltos con totomoxtle, dentro de la comida más representativa. (También el mezcal es una de las bebidas más recurrentes en los altares, teniendo la fortuna de que Oaxaca produce el mejor mezcal del mundo).

En este año por motivos de la Pandemia Covid 19 los panteones estarán cerrados, ya que se acostumbra también ir a los panteones a visitar a los muertos a sus tumbas, llevándoles velas y veladoras, llevándoles flores, en ocasiones llevándoles música y haciendo un gran ambiente festivo, pero para los turistas es un motivo de ver nuestras tradiciones, en donde se fusiona lo moderno con lo prehispánico, logrando que sean muy llamativas estas festividades.

De un tiempo a la fecha, se ha acostumbrado también la caracterización de las catrinas y más reciente “los catrines”, siendo esta caracterización que anuncia la cercanía de estos festejos y que se ha convertido en una moda.

El olor de la flor de cempasúchil, el olor al copal, al mole, al pan de yema, a las frutas de la temporada, a los cacahuates tostados, todo eso es algo que para los oaxaqueños, nos recuerda nuestra infancia, nuestros festejos, que queremos conservar y que los niños van aprendiendo, logrando con ello que se conserve y que sigan vivas estas hermosas tradiciones que desde la época prehispánica se han venido realizando y que con el tiempo se han ido transformando, hasta lo que tenemos hoy.

Siendo este año muy particular, ya que muchos eventos han sido cancelados por la Pandemia, por el aislamiento que debemos de cuidar, para salir pronto de esta situación que nos mantiene con un constante cuidado y alertas.

Siendo optimistas, esperamos que el próximo año 2021 podamos llevar a cabo nuestros festejos, como siempre lo hemos hecho, además de contar con miles de turistas de todo el mundo, que vienen a admirar nuestra forma de vida, que para nosotros es necesario que sea así, pero para ellos es de admirar y además también se suman a disfrutar de la deliciosa gastronomía oaxaqueña, que se sirve en estas fechas.