Jesús Emilio de Leo

El próximo martes 03 de noviembre se llevarán a cabo las elecciones presidenciales en Estados Unidos, las y los ciudadanos de aquel país tendrán que elegir entre Joe Biden, candidato del Partido Demócrata, quien además se desempeñó como vicepresidente en la administración de Barack Obama y Donald Trump, candidato republicano y actual Presidente.

El sistema electoral norteamericano establece tres etapas para llevar a cabo su proceso de elección: elecciones primarias, convenciones nacionales y la elección general. La fase que se llevará a cabo el próximo martes es la última de las tres.

De acuerdo al libro ¿Qué es Estados Unidos?, publicado por el Fondo de Cultura Económica y coordinado por Rafael Fernández de Castro y Hazel Blackmore, la campaña para la presidencia comienza desde el primer lunes de septiembre y a partir de que los aspirantes obtienen la candidatura, tienen que integrar un comité de campaña mediante el cual unifiquen a los liderazgos del partido que los postula, incorporando a sus rivales de las fases anteriores y acercándose a quienes fueron simpatizantes e integrantes de los equipos de campaña contrarios.

Los autores también afirman que “conseguir el mayor número de votos no es una condición necesaria, ni suficiente para ganar la elección general”. Lo anterior obedece a que la constitución norteamericana establece como figura central al Colegio Electoral, el cual es un sistema de votación en el que cada estado tiene un peso especifico en la elección. Es decir, los votantes no eligen directamente a quien quieren que sea el Presidente, eligen a una figura a la que denominan electores, quienes a su vez, se comprometen a votar por un candidato a la presidencia en el Colegio Electoral.

De acuerdo al portal web The United Elections Project, sitio coordinado por Michael McDonald, profesor de la Universidad de Florida, hasta el día de hoy, a dos días de llevarse a cabo la elección, han emitido su voto de manera anticipada, 74 millones de personas, cantidad que si se compara con los resultados de las elecciones de 2016, representa el 53% de lo obtenido en aquel año en el que Trump salió vencedor.

Tener esa cantidad de votos sin haberse llevado a cabo la elección es una situación inconcebible en México, pero no en el país vecino, ya que esto lo hace posible su sistema electoral.

Ambos candidatos ya emitieron sus respectivos votos, Trump lo hizo en Florida y Biden en Delawere, quien incluso tuvo que solicitar cita para acudir al centro de votación como medida preventiva frente a los efectos de la COVID-19. La mayor cantidad de los 74 millones de votos ya emitidos, se remitieron por correo, incluso, la astronauta Kate Rubins emitió su voto desde el espacio, ya que recibió a través de correo electrónico, una boleta segura, generada por las autoridades de Houston, Texas, sede del Centro Espacial.

El ejercio de Michael McDonald, es un esfuerzo serio que desde hace varios años tiene como próposito, analizar y dar a conocer la tendencia electoral en Estados Unidos. Fue quien en 2016, predijo que Trump necesitaría ganar Michigan, Pensilvania y Wisconsin para llevarse el Colegio Electoral, aún sin obtener el mayor número de votos sobre Hillary Clinton.

McDonald anticipa que en la elección del 2020, el nivel de votación será elevado, superará a la del 2016, debido a la nueva concepción que tiene el votar por correo, situación generada por la presencia de la COVID-19, ya que hasta el momento se registra un 46% de devolución de boletas por este medio, lo que corresponde en promedio a 40 millones de votos. La diferencia restante se obtiene a través de las votaciones en centros anticipados acreditados. Lo anterior, es una señal alentadora para la democracia, ya que se esperaba un desaliento en la participación ciudadana.

En los últimos días, varios medios de comunicación estadounidenses han informado de una ventaja de Biden sobre Trump, situación que Michael McDonald aclara al afirmar que los demócratas son quienes más boletas tienen pendientes de regresar por correo y son los republicanos quienes en las últimas elecciones se han caracterizado por acudir a votar en persona. Remata diciendo que aunque es perceptible la ventaja demócrata, esta no es tan grande como cuando comenzó la votación anticipada.

Es indudable que los resultados de la elección será la noticia más esperada, pero el contexto en el que tendrán que elegir al nuevo presidente es determinante. Tienen la economía número uno a nivel mundial, ya que produce 21.4 billones de doláres por concepto de bienes y servicios, es el quinto país con mayor riqueza por habitante, pero con un nivel de pobreza que afecta al 10.5% de su población, con una expectativa de vida de 78 años, lo que lo ubica en el lugar 28 a nivel mundial, situación ocasionada principalmente por sobredosis en el consumo de drogas, suicidio, hipertensión, diabetes y obesidad. Dentro de la OCDE, es el quinto país con mayor mortalidad infantil.