Oaxaca.- Como parte del curso en línea “Psicopatología Forense, Coordinación Parental y Tribunales de Justicia”, impartido por el reconocido académico e investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE), doctor Eric García López, a personal del Poder Judicial del Estado, se realizaron las conferencias magistrales “Neurocriminología: predicción y delito” y “Mediación penitenciaria”.

Las ponencias estuvieron a cargo de las maestras Aura Itzel Ruiz Guarneros, investigadora asistente del INACIPE y miembro de la Sociedad Mexicana de Criminología y Martha Vanesa Díaz Padilla, presidenta del Instituto de Ciencias Psicojurídicas y Sociales (IPSIJUS), así como Directora General de la Asociación Mexicana de Psicología Jurídica y Derecho Penal, A.C.

Sobre “Neurocriminología: predicción y delito”, Ruiz Guarneros señaló que actualmente ya es una práctica frecuente que en algunos tribunales de justicia de ciertos países se estén utilizando la técnica de neuroimagen y generado nuevas investigaciones para tratar de explicar el comportamiento.

“No se trata de extraer conclusiones generales y deterministas sobre el delito y la criminalidad, ya que se trata de un fenómeno complejo en el que existen diferentes y múltiples causales, sin embargo actualmente vivimos en la época de las “Neuro”: Neuroderecho, Neuropolítica, Neuroética, abriendo paso a conocimientos sobre el funcionamiento del cerebro y las implicaciones que puede tener el al ámbito del sistema penal”, mencionó.

La investigadora asistente del INACIPE, comentó que la conducta nunca se origina por una sola causa. Más bien es el resultado de una compleja red de interrelaciones y factores, entre ellos, se considera las tendencias heredadas de un individuo, la anatomía del cerebro y experiencias de la infancia.

Por su parte, la maestra Martha Vanesa Díaz Padilla, al abordar la mediación penitenciaria, resaltó que el sistema penitenciario necesita generar alternativas a las actuales formas de relacionarse entre personas privadas de libertad y autoridades, generar espacios de diálogo para manifestar conflictos e inconformidades, lo cual contribuirá en disminuir la prevalencia de conductas disruptivas y no involucrarse en delitos dentro de la prisión.

La mediación penitenciaria, al igual que los diferentes enfoques de mediación, está diseñada para que los involucrados ante una controversia puedan gestionar sus conflictos ponderando la práctica de habilidades sociocognitivas de forma positiva, accionando la interdependencia de posturas y posiciones ante el conflicto, planteó.