LA JORNADA

Enrique Méndez 

El gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, afirma que enfrentar la pandemia y rescatar la economía exige un trabajo común, sin confrontaciones y, en el contexto de la división que se alienta desde otras entidades, acota: Es válido ser combativos y defender a nuestros estados, pero todos, y hay que decirlo claro, la estamos pasando mal. No estábamos preparados y hay menos recursos, sí. La cobija es de un solo tamaño, no habrá más.

En este año de crisis, expresa en entrevista con La Jornada en el contexto de su cuarto Informe de gobierno, su administración se enfocó en políticas económicas contracíclicas, así como de atención médica y prevención, que tienen a la entidad en semáforo amarillo, con 3 por ciento abajo del índice de letalidad a nivel nacional, y con crecimiento económico.

Viene lo mejor para Oaxaca. La capital recién ha sido nombrada la más bonita a nivel mundial para visitar; en el estado hay gobernabilidad y han mejorado los índices de seguridad, indica al cierre de un año en el cual se recuperó la ocupación hotelera a 60 por ciento, y continúan inversiones relevantes en obras como el Corredor Interoceánico y las carreteras Acayucan-La Ventosa, Oaxaca-Costa y Oaxaca-Istmo.

En este momento tenemos por lo menos 13 mil 500 millones de pesos en obra como parte del proyecto de reactivación económica del estado ¿y eso qué resultados ha dado? Oaxaca crece a 3 por ciento por cuarto año consecutivo de manera sostenida, cifra que hoy es más relevante porque la economía del país decreció entre 10 y 18 por ciento, declara.

Murat Hinojosa reconoce que la Federación atiende las demandas históricas del sureste, y los principales proyectos tienen el respaldo del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los beneficios que han tenido el norte y el Bajío se dieron por la coordinación entre los estados y la Federación. Lo importante es que le vaya bien al sureste para que todos tengamos una plataforma de crecimiento que abone al país, de manera sostenida y logre lo más importante, beneficiar a la economía nacional.

El gobernador oaxaqueño resalta su relación cercana, de amistad, con el Presidente, y pondera que ambos mantienen su definición ideológica y política.

“En política no debe haber enemigos y tampoco debemos ser adversarios, todos somos mexicanos. Hay planteamientos diferentes de política pública, se vale tener contrastes, pero también debemos trabajar para dar resultados a la población. Y, por supuesto, construir una relación de respeto para la institución presidencial y de las gubernaturas.

Por otro lado, si hay una relación de trabajo y amistad, es bienvenida. Eso no implica que en lo ideológico tengamos que estar de acuerdo. No es un tema de cariños, de pasiones o ideologías, es de resultados. Lo que me importa como gobernador es eso. Qué bueno si se da todo lo demás, pero lo importante es que el gobierno federal, el de Oaxaca y los municipios damos resultados a los oaxaqueños.

Soy amigo del Presidente y me da gusto, pero la gente lo que espera son resultados y en Oaxaca están a la vista: hay crecimiento económico, el semáforo continúa en amarillo y es de los 10 estados más seguros del país y hay gobernabilidad.

–¿Qué lectura tiene de la exigencia del grupo de gobernadores que demandan la ruptura del pacto fiscal?

–Respeto las posiciones de mis compañeros gobernadores. Cada quien es libre de tomar las posiciones que considere. No las comparto. La política es un instrumento para construir en el ejercicio de gobierno, a través de las coincidencias y dejar de lado las diferencias.

“La prioridad de los gobernadores es defender a sus estados, pero con apego a la realidad, y en ese sentido, debemos respetar. Cualquier debate es válido, pero debe darse en el tiempo que prevé la democracia: las campañas políticas, y el gran elector sigue siendo la ciudadanía. En síntesis, en la política debemos construir, no destruir; generar acuerdos, no denostar. Hoy la emergencia nos obliga a atender lo más importante, primero la vida y la economía familiar. Así que no cabe hoy un debate porque lo prioritario debe ser salvar vidas, en mi caso las de los oaxaqueños, y por supuesto acompañar a su economía familiar.

Medidas voluntarias ante la contingencia sanitaria

En la entrevista, Alejandro Murat pondera que el estatus de amarillo en el semáforo epidemiológico es resultado de decisiones tomadas con argumentos científicos y acciones de conciencia social hacia la población.

Eso lo quiero recalcar mucho, porque sí es un contraste con otros gobiernos que inclusive han terminado en otro tipo de situaciones. No comparto que queramos resolver un problema generando otros. Oaxaca es ejemplo de que, de manera voluntaria, con los elementos básicos de prevención, como usar cubrebocas, lavarse las manos y el distanciamiento social, se puede bajar el índice de letalidad, precisa.

En los cuatro años de su mandato, Oaxaca ha sufrido una sequía, dos huracanes y dos terremotos.

“Hoy la pandemia es otro reto, nadie lo esperaba. Cumplí el compromiso de terminar todas las obras de salud abandonadas, ampliar la red hospitalaria, equiparla y mejorar las condiciones laborales de los profesionales de la salud. Recibí un desaseo en las finanzas públicas que todavía estamos arreglando. A raíz de eso pudimos responder a la pandemia, explica.

Oaxaca fue la primera entidad en suspender eventos masivos, reanudó actividades a partir de la baja en los índices de contagio y el gobernador adelanta que el 23 de noviembre se anunciará la reapertura del museo de sitio de Monte Albán.

Delimita que, mientras no haya vacuna, lo primordial es contar con los mejores servicios médicos posibles y, por lo tanto, la estrategia se enfocó en los servicios de salud, con los recién inaugurados hospitales de especialidades de la Mujer y el Niño Oaxaqueño con más de 180 camas; de Juchitán con 120 camas y el de Tlaxiaco que opera el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Además de la red de 25 nuevos centros de salud, la rehabilitación de otros 60 y la reconversión de 25 hospitales en las ocho regiones. Entre otros programas, resalta el de unidades móviles Te Quiero con Salud, reconocido por la Secretaría de Salud como un caso de éxito.

También se aplicaron medidas en materia económica. Durante la suspensión total de actividades se destinaron mil 200 millones de pesos para mantener el empleo mediante condonación de impuestos y la transferencia directa de fondos a las empresas con empleo temporal o créditos blandos.

Explica que de la inversión directa de 3 mil 500 millones de pesos en 100 obras de construcción que se realizan, así como un plan de reactivación del turismo, lo que ha permitido a Oaxaca mantenerse como el tercer estado con mayor recuperación del empleo a nivel nacional.

Para 2021 prevemos que, si mantenemos los niveles de mitigación en el contagio, se mejorarán las perspectivas de ingreso en la economía familiar y en el crecimiento económico del estado.

Uno de los ejes del informe es la gobernabilidad del estado. “En Oaxaca hay una atmósfera diferente. Y parte fundamental es el respeto a cualquier sector y cualquier grupo. Nos sentamos a dialogar y cuando se acaba el diálogo, a dialogar más. Ahora los turistas no se deben preocupar por conflictos sociales.

En Oaxaca apostamos a los acuerdos y a la construcción. En política siempre es fácil pelear y denostar, lo difícil es ponerse de acuerdo. Pero aquí nos hemos puesto de acuerdo con el gobierno federal y yo, en particular, con el Presidente. Entendemos cuál es la coincidencia más importante: los oaxaqueños y la gran transformación de Oaxaca que hoy es una realidad, concluyó.