En 2016, Mark Singer, colaborador de la revista The New Yorker, publicó con el sello editorial Debate, El Show de Trump, en el cual hace un recorrido por sus incursiones en televisión antes de ser Presidente de los Estados Unidos de América, va de sus encuentros en la Federación Mundial de Lucha Libre a los programas The Apprentice y The Howard Stern Show, en los cuales humilló a los participantes, degradó a la humanidad y criticó a sus ex esposas. Trump siempre se manejó entre el insulto y la parodia. Sin embargo, una de las intenciones del autor es clarificar el momento exacto en el que Trump decidió ser presidente. Considera que una posibilidad fue en 2011, en una una cena en la que estuvieron presentes el presidente Obama y los corresponsales acreditados a la Casa Blanca. Relata que en aquella ocasión, el presidente en turno y el comediante contratado para amenizar el momento, Seth Meyers, presentador de Saturday Night Live, hicieron varios chistes a costa de Trump, especularon sobre los temas que le eran importantes, tal vez si el alunizaje había sido un simulacro o si se postularía como candidato del Partido Republicano, situación particular que fue calificada como un chiste, ya que consideraron que un bufón no debía concretar esa idea. 

Mark Singer tiene el mérito de haber acompañado a Trump durante varios días entre 1996 y 1997, situación pactada entre el magnate y la editora de la revista The New Yorker. En el transcurso del reporte, el autor va revelando las reacciones, respuestas y comentarios de Trump, como el de la confesión que le hizo al declararle que en tiempos difíciles no confía en nadie o aquella otra atribuida a un analista financiero no identificado quien afirma que en el fondo, Trump aspiraba a ser Madonna. El resultado del reporte no agradó en lo más mínimo a Trump, pero su reacción visceral fue la mejor promoción para los otros libros del autor.

En otro episodio del libro, el autor plasma otras palabras de Trump que retomó de una declaración, afirmó que era malo para manejar a la prensa, pero bueno para los negocios y para concebir ideas. 

Tratando de aportar una descripción de Trump, el autor afirma que no es inofesivo y tiene un talento especial para inducir indignación, además de tener una exasperante propensión al litigio. Concluye que esas características fueron las que lo convirtieron en una figura aspiracional, sumadas a su constante autoproclamación de multimillonario y su continuo desprecio a los políticos tradicionales de Washington. Incluso su primer eslogan de campaña fue ¡Hacer que América vuelva a ser grande!, el cual se interpretó como ¡Hacer que América vuelva a ser blanca!

Ahora que no obtuvo el triunfo electoral frente a Biden, diversos medios de comuncación han especulado sobre el futuro de Trump, seguir la ruta del litigio, no aceptar la derrota y conformar un canal de televisión, situación muy acorde con su personalidad para seguir alimentando en sus simpatizantes, las ideas y emociones que despierta en un contexto donde la televisión recurre a diferentes efectos provocados para su propia narrativa. 

Otro escritor, este mexicano, Pedro Arturo Aguirre, colaborador de El Economista, el Universal y Reforma, a partir de un encuentro circunstancial con Fidel Castro, ocurrido en un contexto ceremonial y de culto a la personalidad del dictador, decidió analizar la vida de los megalómanos, inspirado también por otros autores latinoamericanos como Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, José Donoso, Julio Cortázar y Gabriel García Márquez. La obra de Aguirre, editada por Penguin Random House en 2014, lleva por título: Historia Mundial de la Megalomanía, desmesuras, desvaríos y fantasías del culto a la personalidad en política. En su prólogo explica cuáles son de acuerdo a Erich Fromm las características de la megalomanía: narcisismo, necrofilia, egolatría, transtorno biploar, verborragia, delirio de grandeza, mesianismo, egoísmo, histrionismo, anhelo de inmortalidad, indiferencia ante el sufrimiento de sus semejantes e instinto para adaptarse a los nuevos tiempos. Pero la existencia de un megalómano requiere de grupos receptivos o audiencias que generalmente reaccionan con adulación, sin juicio crítico y falsa conformidad. 

El autor afirmó que el momento ideal para el surgimiento de un megalómano es en situaciones de crisis, desilusión democrática y fractura social. Con esta idea y regresando al caso norteamericano, fue la misma Michelle Obama, quien en el documental producido por Netflix, Becoming, relata episodios de su historia y declara que uno de sus momentos de mayor decepción fue conocer el resultado electoral del 2016, se preguntó cómo fue posible que la gente considerara a Trump una opción seria después de que Barack Obama dirigió al país con una agenda progresista en derechos humanos, responsabilidad ambiental, uso de energías renovables y acceso universal a servicios de salud.